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El Sufismo no es algo que se pueda expresar con palabras, sino una certidumbre absoluta y realización.

Para poder comprender de que estamos hablando debemos entender o aceptar la existencia de al menos dos mundos, el material y el sutil.  El material es el mundo tangible visible, se explica por la razón, el mundo sutil en cambio es invisible e intangible, no hay explicaciones lógicas científicas o racionales para él. Uno puede ver al amante y a la amada, pero no puede ver el amor. No podemos verlo, porque a pesar de que esta allí, es algo que está en el cuerpo, sin ser del cuerpo, es algo que está allí, pero es invisible, porque el amante y el amado son de este mundo, pero el Amor es del otro mundo, por eso el Sufismo es el arte de entrar en el otro mundo, a través de esta vida.

Hay un mundo detrás del mundo donde todos estamos conectados. La ciencia no termina de explicar la existencia, por lo que no es desatinado pensar que de algún lugar surgieron todas las cosas, y es de a ese lugar al que aspiramos a retornar, a la Unidad, a Allah.
La más elevada aspiración en un camino sufí es la unión en vida con esa unidad, la vuelta a la esencia, fundición con la divinidad de la todo surgió. Nuestro camino pasa por la comprensión de lo efímero del dunya (mundo material), de que este mundo es pasajero, irreal, que no es nada, intenta despertar la conciencia de nuestra esclavitud respecto al mundo (dunya) y de nosotros mismos (nuestro ego).
El Dunya es solo el medio por el cual podemos retornar a Allah swt. Somos almas en exilio que lo único que anhelan es retornar y lo único que piden es una vía de regreso.

Abrazamos el Islam, no hay sufismo sin Islam, y no hay sufismo sin Shariah (ley Divina).  Prescindir de ellos es simplemente dar alimento a nuestro “ego espiritual”, creyendo que estamos trabajando sobre nosotros mismos cuando en realidad estamos dando más alimento a nuestro ego.
El Sufismo del que hablamos es el Sufismo tradicional en su forma más pura, el de la espiritualidad musulmana, ya que es imposible desvincular el Sufismo de Islam.

El Sufismo es yihad que significa por lo general “esfuerzo”, “lucha”. Es perseverar en el esfuerzo por desprenderse de las impurezas del ego y vestirse las cualidades nobles.
Es ser guerrero de lo interno, en la guerra mayor yihad kabir, en la que se confronta con los aspectos negativos de su enemigo interior que no es otro que el ego Sabemos  que  para poder seguir este camino, necesitamos de un guía, un Maestro, de alguien que haya dominado su ego, y nos lleve cual padre amoroso de la mano a través de las dificultades que salen al encuentro del buscador, en los caminos de la espiritualidad.

No hay una renuncia a la vida. El Sufismo es una vía espiritual para la vida cotidiana. Es un asunto práctico de adoración a Allah, y no a nuestro ego narcisista. El  sufí es el que trata de vivir en la vida cotidiana lo que Allah le ha decretado, y para ello necesita esforzarse para alcanzar las Luces de Allah.
Es como la abeja que para lograr la miel, tiene que hacer el esfuerzo de ir en busca del polen. El Mensajero de Allah, (s.a.w.s), transmitió en hadiz qudsi las palabras de Allah, Glorificado sea,  “…si mi siervo se acerca a Mi la distancia de un antebrazo, yo me acerco a él la distancia de un brazo, y si viene hacia Mí andando, Yo me dirijo hacía él corriendo…”.  El Hombre está dormido por haber olvidado su origen luminoso,  despierta cuando toma plena conciencia del fin para el que ha sido creado y, a partir de ese momento, vive plenamente sometido a su Señor. El Sufismo es mantener presente el recuerdo de Allah en nuestra vida cotidiana. Es contemplar la creación de Allah y Sus atributos en todo lo creado.

Desde este pequeño lugar intentaremos apoyar a quienes intenten llevar una vida “Rabbani”.  Una vida intentando pertenecer a su Señor. Inshallah!

Sitio del grupo Naqshbandi Rabbani de Argentina, desde aquí se apoya a quienes buscan llevar a cabo una "Vida Rabbani".