La conexión con Mawlana Sheij Mohammad

25/08/2016  La Conexión con Mawlana Sheij Muhammad

Sheij Abdul Rauf de Argentina

Nawaitu al-arba’in, nawaitu al-‘uzla, nawaitu al-khalwa, nawaitu al i’tikaf, nawaitu s-suluk, nawaitu r-riada, li-Llahi ta’la fi hada al-jami’

Dastur ya Grand Shaykh Abdullah al Faiza ad-Daghestani, Dastur ya Mawlana Shaykh Nazim Adil al Haqqani, Dastur ya Mawlana Shaykh Mehmmet Adil al Naqshbandi ar-Rabbani. Dastur.

Bismillahi ar-Rahmani ar-Rahim.

Subhana Allah. Mawlana Sheij Nazim era ópera. Con él todo era magnífico. Cualquier cosa que hiciera con Mawlana estaba rodeada de glamur, misticismo, de épica. Es muy probable que cuando firmamos que fue el último gran Maestro de una línea, así haya sido. Con Mawlana, el hecho más simple se convertía en algo distinto. Nos preparó para esperar lo inesperado siempre. Él era capaz de convertir cualquier momento en algo absolutamente increíble. Para sus Murids y para todo el que se topaba con él. Absolutamente. Tengo anécdotas varias de su creatividad y su genialidad. Más allá de los parámetros y la lógica común. Masha Allah. Su esposa era el complemente ideal, seria, adusta, siempre en una posición de Dhikr constante.

Acercársele, arrimarse a ella era todo un proceso. Nunca olvidaré la primera vez que la conocí. La conocí a través de un bastón con el cual nos pegaba. Porque yo había conocido a Mawlana esa misma mañana. Y Me habían invitado a cenar. Y era su casa, que hoy es la casa de Mawlana Sheij Muhammad. Yo fui con un alemán, un derviche, y cuando ella lo vio le preguntaba que estaba haciendo allí y lo hecho a bastonazos. Como consecuencia, no me pudo pegar un bastonazo porque yo ya había hecho diez kilómetros de distancia. Hajja Ane Amina era así. Terrible, sin filtro. Tuve la oportunidad de, no sé cómo decirlo, no conocerla sino tratarla. Cuando le dio un ACB, por distintos motivos terminó siendo mi paciente. Y fueron dos meses muy ricos en un contacto diario, físico. Que además era algo tremendamente extraño en el Islam.

Pero había varias ventajas. Primero, todo Sufis. Segundo, ella si bien tenía sangre árabe, tenía sangre turcomana. Es decir, del Cáucaso. Y su marido, un poquitito de sangre árabe, pero educación turca. Y eso permitió que un joven extraño pudiera atenderla y tocarla, más condiciones propias que generaba Mawlana. Masha Allah.

 

No sé por qué razón hoy quise contarles esto, pero empecé hablando de Mawlana por un motivo simple. Es que siempre repito lo mismo, con Mawlana todo era muy fácil y muy difícil. Porque era capaz de sacarnos de nuestra situación mediante cualquier técnica. Decir que se ocupaba de nosotros puede sonar feo, porque no quiere decir que ahora no se ocupan de nosotros. Sí se ocupan. Pero lo de él era una ocupación visible. Ahí está.

Él se ocupaba de nosotros visiblemente, incluso tirándonos cosas. Yo lo he visto tirarle cosas a un discípulo de él para hacerlo reaccionar. Desde migas de pan hasta Tashbih. Se ocupaba de nosotros de una forma que hasta el más tonto de nosotros podía entender. Todo esto se acabó. Mawlana Sheij Muhammad se ocupa de nosotros, tremendamente, al detalle. Pero es invisible. No es visible. Es absolutamente invisible. Es en el corazón. Solo pueden encontrar la plena conexión, la belleza, la majestad, la perfección, la bondad que anidan en el corazón de este hombre unido al corazón de su padre, unido al corazón de cuarenta Grand Sheij más hasta llegar al Santo Profeta Muhammad (sws), entrando en su corazón.

 

Mawlana Sheij Nazim… el corazón de él estaba abierto, disponible para nosotros. Pero era tal la atracción física que ejercía en su juego de Dunya – Akhira, Akhira – Dunya, que muchos Murids quedaron colgados con esa parte y no pudieron entrar al corazón de Mawlana. Así es como mucha gente todavía no se adapta a que Mawlana Sheij Nazim no esté. Esperando el camino fácil. Porque repito, Mawlana siendo difícil era fácil. Era un camino fácil porque era un camino que parecía normal. Era un camino del mundo. Pero el camino del corazón no es un camino del mundo para la gente normal. Ni siquiera para los anormales como nosotros.

El camino del corazón requiere… y esto se los digo desde el corazón… requiere que constantemente, constantemente estemos balanceando nuestra relación con nuestro Maestro y cuidándonos. Porque el corazón se cierra con una facilidad muy rápida. Cualquier ataque de ego, ataque de furia, ataque de distracción, ataque de Dunya, cierra el corazón. Inmediatamente. El corazón se abroquela. Es como una fortaleza, como estas sofisticadas alarmas que, ante cualquier movimiento que detectan, cierran y clausuran. Entonces, mantenerse conectado con un Maestro Espiritual mediante el corazón. Con Mawlana bastaba con el Bayat, y sin Bayat. Con Mawlana Sheij Muhammad, la conexión pasa por otro lado.

Y los que la logramos, cómo cuesta mantenerla. Porque repito, los dos son lo mismo, pero este nos está pidiendo que estemos en un escalón diferente al que estábamos antes. Mawlana Sheij Nazim mezclaba todo. En su inmenso bolsillo había de todo. A todos los niveles, reyes, príncipes, locos, tarados, pobres, espiritualmente poderosos, débiles, blandos, envidiosos, tuertos, ciegos. Todo estaba allí en su inmenso bolsillo. Pero ahora es otro juego distinto. Está sectorizado, y hay que ganarse la conexión y luego hay que ganarse el mantenerla. Y no es un trabajo fácil. Les puedo garantizar que es estar muy atento. Una vez allí se puede todo. ¿Qué querés? Está lo que quiera. Lo pedís y más veloz que nunca lo tenés. Ayuda, lo que sea. Pero tenés que llegar allí. Y no esperes plano Dunya. No lo esperes, para nada. Porque este es un Maestro de otro tiempo.

Por eso digo que es muy probable que Mawlana Sheij Nazim haya sido el último gran maestro de una estirpe de maestros de miles de años, y que terminó con él. Porque claro, él nos llevó hasta la puerta de la venida del Mahdi (as). Mawlana Sheij Muhammad ya la abrió. Mawlana Sheij Nazim nos llevó hasta la puerta, pero estaba cerrada. Mawlana Sheij Muhammad abrió esa puerta. Entonces ya es otra cosa, porque en los salones del corazón del Mahdi (as) no hay cabida para un montón de situaciones y de gente que llegó hasta la puerta. Pero es como cualquier lugar. Hasta la puerta puede llegar mucha gente, pero entrar, ¿quién entra? Solo con invitación. Solo si lo llaman, solo si se lo permiten. Y podemos agregar muchos “solos” más. Si está correctamente vestido, etc. Es otra dimensión, es otra etapa diferente. Masha Allah.

 

Alhamdulillah, pero vale la pena. Abierta y totalmente vale la pena. ¿Y saben qué? Como no hay distracción… Con Mawlana Sheij Nazim había mucha distracción, porque él la generaba. Era su especialidad distraernos y darnos el mazazo cuando nos distraíamos. Les cuento una anécdota para terminar. Yo siempre, durante muchos años, por ser representante de Argentina, Mawlana me preguntaba muchas cosas sobre la Argentina. Y siempre cuando nos íbamos, me invitaba a sentarme con él. Y un día, en el 2001, antes del cambio del mundo. Mawlana se sentaba en una piecita que había adelante. Antes vivía Kamaluddin ahí, que ya no está más en Chipre. El gordo, que alguna vez fue flaco. Y tenía una televisión allí Kamaluddin, y Mawlana entraba y sentaba allí a mirar el noticiero. Y esa piecita era pequeña. Así que me hicieron pasar y entraron conmigo 25 turcos, malayos, gente de todos lados que se iba. Y estar con Mawlana sentado en ese sillón lleno de gente. Gente que servía té, gente que se sentaba, regalos que se movían, la televisión prendida, Kamaluddin que entraba y salía. Una habitación pequeñita. Cuando la gente se calmó, y mucha gente ya se había ido, Mawlana se puso a ver un noticiero. Y entonces todos nos pusimos a ver el noticiero. Yo estaba sentado al lado de Mawlana, por lo cual, no podía mirar el Noticiero y a Mawlana. Yo trataba de mirarlo, pero si él miraba el noticiero, no me iba a quedar mirándolo a él. Entonces quedé medio enganchado con el noticiero. Y cuando estaba bien distraído mirando el noticiero, Subhana Allah, Mawlana me dice: “¿Qué novedades hay de Argentina?”.

Es decir, Mawlana siempre tenía esa capacidad, de sacarlo a uno para traerlo de vuelta de prepo. Porque él nos pedía estar conectados siempre a un lugar y nunca tomarse nada muy en serio. Porque el Dunya debe ser así. Y hoy vemos a muchachos, viejos, a toda gente, tomándose en serio cosas que no merecen ni un instante. Y al tomárselo en serio pierden la conexión. Y eso era lo que Mawlana nos enseñaba desde un punto. Y ahora no hay esa distracción, ahora hay que conectarse. Y si no te conectás, no tenés nada. Nada. Pero si se conectan, tienen todo, absolutamente todo, a un nivel nunca antes visto. Larga vida a nuestro Sultán y bendiciones a su familia. Que se abra la conexión del corazón para todos y ese corazón conecta a todos los corazones.

Wa Amin Allahi t-tawfiq, bi hurmati habbibi, bi hurmati al Fatiha…