El Nivel Más Alto.

 

  El Nivel Másaspirar-al-nivel-mas-alto-copy Alto.

Sheij Muhamma
d Adil an-Naqshibendi al-Haqqani.

Sohbat del 14 de octubre del 2016. 

As-salamu ‘alaykum wa raḥmatuLlahi wa barakatuh. 

A‘udhu biLlahi mina sh-shayṭani r-rajim. Bismillihi r-Raḥmani r-Raḥim. Aṣ-ṣalatu wa s-salamu ‘alá Rasulina Muḥammadin Sayyidi l-awwalina wa lakhirin. Madad ya Rasulallah, madad ya Sadati Aṣḥabi Rasulillah, madad ya Mashayijina, dastur ya Sheij ‘Abdullah al-Fa’iz ad-Daghistani, Sheij Muḥammad Naẓim al-Ḥaqqani. Madad. 

Ṭariqatuna ṣ-ṣuḥbah wa l-khayru fi l-jam‘iyyah.

Allah ‘Azza wa Jalla nos creó con la más bella forma. Esa es la forma exterior, y debemos ser bellos también en el interior. Entonces, para ser bellos por dentro, debemos atender a lo que Allah (jj) envió y a lo que dijo el Profeta (saw). Debemos hacer eso que él nos dijo, porque el Islam se construye sobre las buenas maneras, y el buen comportamiento son las buenas maneras. 

Dijo nuestro Profeta (saw): “Innama bu‘ithtu li’utammima makarimu l-akhlaq. Allah (jj) me envió para enseñaros buenas maneras, y os enseño buenas maneras. Allah me envió para enseñar cómo tratar con la gente y comunicarse con la gente”. Eso es el Islam, y las tariqahs muestran y enseñan el Islam. “Innama ṭ-ṭariqatu adab”, dice él. El objetivo principal de las tariqahs es enseñar buenas maneras. ¿Qué son las buenas maneras? Mostrar respeto, tener misericordia hacia la creación de Allah y mostrar respeto hacia aquellos cuyos niveles Allah aumentó. Aquel a quien más debemos amar y respetar, es a nuestro Profeta (saw). Ello es porque dice nuestro Profeta (saw): “Debéis amarme más que a vuestros hijos y vuestra familia”. Quienes amen así, tendrán iman. Si no aman así, son musulmanes corrientes. Existe una enorme diferencia entre alguien con una fuerte iman y un [simple] musulmán. 

Dicen: “Ese hombre rico posee la mitad de este país, mientras otros mendigan. ¡Así de grande es la diferencia! Un musulmán muere de hambre, y Allah dio todas las bendiciones al otro”. Pero en este mundo es distinto: aun si él trabaja en este mundo, puede no ganar nada. Sigue pobre toda su vida, no puede ser rico aunque lo desee. En cambio, si trabajáis para el más allá tendréis iman, alcanzaréis los más altos niveles y seréis hombres ricos. Allah (jj) abrió el camino: “Quien quiera, puede hacerlo”, dice Él (jj). Existe la aḍ‘afi l-iman. “Aḍ‘afi l-iman” es la fe más débil, en la que sólo decís: “La ilaha illa Llah Muḥammadun RasuluLlah”. 

Seréis musulmanes, de acuerdo, pero ese es el musulmán más pobre. Si oráis, ayunáis, dais caridad y hacéis el ḥajj, seréis más ricos. Eso aumenta gradualmente vuestros niveles. Y cuanto más se alce vuestro nivel, más fuerte se hará vuestra iman. Se fortalece a medida que hagáis lo ordenado por Allah. Pero hay un punto aquí: lo más importante son las buenas maneras. Sin buenas maneras, todo es inútil. Las buenas maneras son honrar, amar y respetar al Profeta (saw). Es creer que él es nuestro intercesor, y que seremos salvados del infierno por su (saw) honor, en el día del Juicio. De otro modo -si no le respetáis-, no importa cuánto adoréis a Allah (jj), vuestra adoración estará incompleta. No respetáis a aquel a quien Allah (jj) amó y ensalzó, y Allah (jj) no os respetará. 

Todas las personas están al mismo nivel y, después, algunas se elevan a partir de ahí y otras descienden. Quienes suben, son esos que respetan y honran a los amados siervos de Allah (jj), pues Allah (awj) eleva a quien Él (jj) quiere. Y en este mundo no están ciegos: existen los pobres, ricos, hambrientos, saciados, negros y blancos. Allah (jj) creó como quiso. No podéis cuestionar a Allah (jj): “¿Por qué pusiste a ese más arriba?”. No, eso no son buenas maneras, y la tariqah lo prohíbe. Algunos incrédulos lo dicen también, y algunas personas religiosas -algunos musulmanes- también preguntan eso. Tentados por shaytán repiten las palabras de otros, con lo que sus niveles descienden más. 

Como dijimos, para ser alzados hemos de respetar a los santos, a los profetas, a los Compañeros y a la familia del Profeta, y decir: “Ellos son favores de Allah (jj) hacia nosotros, porque cuando los santos están entre nosotros Allah (jj) se compadece de nosotros por ellos. Allah (jj) nos da nuestro rizq, y hace llover”. Es un ḥadiz de nuestro Profeta (saw): “Bihim tumṭarun bihim turzaqun”. Allah (jj) os da vuestro rizq debido a ellos, hace llover por ellos. Sin ellos, no caería ni una gota de lluvia sobre este mundo con toda su corrupción. Así, sean sus bendiciones sobre nosotros. In sha’a Llah, tendremos su amor en nuestro interior, in sha’a Llah. Somos, al-ḥamduliLlah…

Allah nos crea al más alto nivel y con la mejor forma, para los seres humanos. Y Él hace a algunos de ellos más perfectos, y esos son muy amados por Allah ‘Azza wa Jalla. A esas personas, debemos amarlas. Con esos… Se debe a que son una misericordia de Allah, Quien nos los envía para enseñarnos cómo vivir. Se debe a que Allah creó a todos los seres humanos iguales. Y ellos… Sólo siguiendo lo ordenado por Allah, algunos se elevan y otros descienden. Y eso es lo que el Profeta (saw) nos enseña, y él [da] la mejor enseñanza. Allah le enseñó a tener buen comportamiento -el mejor-, y él (saw) dijo: “Allah me envió para enseñaros buen comportamiento, a ser buenos seres humanos, a ser buenos hacia todo y para todos”. Y Allah lo enseñó, y lo hizo el mejor. Y él es el más amado por Allah ‘Azza wa Jalla, y él nos enseña. En el Islam, todo sigue al Profeta (saw), su enseñanza, sus acciones y sus obras. Y él fue el más cortés, el más misericordioso y el de mayor sabiduría. Él lo tiene todo. Allah le dio lo mejor, así que él nos enseña a tener buen comportamiento. También la tariqah, esa es la enseñanza de la ṭariqah: no ser duro ni ser opresor, no faltar al respeto. Debemos respetar, y debemos respetar al Profeta (saw) lo primero. 

Eso es porque muchas personas no lo están respetando, pues dijeron del Profeta (saw): “Él es como nosotros, no hace falta respetar”. Y esos dicen que sólo siguen el Qur’an y los hadices, pero el Profeta (saw) dijo muchas veces: “Debéis amarme más que a vosotros mismos, más que a vuestros hijos, más que a vuestro padre y madre”. Eso ordenó el Profeta: amar al Profeta (saw), y él sólo quiere el amor. ¿Qué quiere decir “amor”? Respeto. No es algo difícil, pero ellos lo hacen dificilísimo. Y hacen que la gente sospeche si nosotros respetamos al Profeta (saw), como si estuviéramos en un camino errado o fuéramos mushrik. Muchas personas ignorantes siguen a esos, pero el Islam no [es así], es respeto. Y Allah ‘Azza wa Jalla lo hizo como Él quiso: algunas personas inferiores y otras superiores. Y ser musulmán está bien -[es] el primer paso-, pero podéis subir más y ser mu’mins, verdaderos creyentes. 

Creyente… “Mu’min” significa “creyente”, y es más elevado que musulmán. Musulmanes son quienes dicen: “La ilaha illa Llah, Muhammad Rasulullah”. Es el primer nivel, está bien. Pero ese es como un pobre en este… Si ponemos un ejemplo, el primero es como un mendigo que no tiene nada. Está hambriento, no [tiene] nada -ni casa-, sólo mendiga de la gente. Y existen las personas muy ricas: esos son como los creyentes, pues tienen. Pero, en el dunya, a quien es mendigo le gustaría ser rico. Si lo intenta… muchos millones no se convertirán en ricos. En toda la vida [sólo] llegarán a mendigos, y se acabó. Mueren, y se van así. Esto es para el dunya, para este mundo. Pero en el akhirah, si él es como [los del] primer paso y quiere ser más, a ese Allah le abrirá todo. Está abierto. Él podrá acabar rápidamente con este nivel, el más bajo. Podéis rezar, y subís. Ayunáis y subís, dais zakat y subís. Vais al ḥajj y es más y más alto, así. Igualmente con dar caridad, obrar amor al Profeta y realizar el ṣalawat, ¡todo! Al rezar más y leer más Qur’an, va más y más arriba. Está abierto para vosotros, por lo que no es necesario estar en lo más bajo. Allah lo abre para nosotros y Él dice que creó niveles, pero debéis hacer [todo] esto. 

Además de eso, algo muy importante es no decir: “Estoy haciendo tal cosa, el Profeta (saw) no es necesario”. No. Además de esto, lo más importante es respetar al Profeta (saw) y creer en su shafa‘ah. Por su misericordia, podemos ir al paraíso. Si no hacemos esto, todo lo que hagamos [no es] nada. Se debe a que Allah nos ordena orar sobre el Profeta (saw), respetarlo y aceptarlo. Todo debe ser [considerando que] él está vivo en su tumba, no muerto. Quien diga que está muerto, ¡ese es un hombre muerto! El Profeta (saw) está vivo: “Yo estoy… Ana ḥayyun urzaq, estoy vivo y recibo todo lo de aquí”, el Profeta (saw). Incluso los shahid están “ḥayyun yurzaq”, ¿y el Profeta (saw) no? 

Y esas personas engañan a muchos. En todo el mundo, son engañados por tales personas. Entonces, respetar es realmente lo más importante: al Profeta (saw) y a sus ṣaḥabah, a sus ahlu l-bayt y a los Awliya’ullah. Se debe a que, en cada época, existen Awliya’ullah en torno a la gente. Si no [estuvieran], Allah no enviaría lluvia ni daría qué comer a la gente. El Profeta (saw) dijo: “Bihim turzaqun bihim tumṭarun”. También es un ḥadiz: “Por tales personas, vosotros recibís vuestro… lo que coméis, lo que Allah os da. Y por ellos, Allah os envía lluvia”. Si ellos no existieran, Allah no cuidaría de vosotros. Se debe a que Él… Esto es “waliuLlah”: es un amado por Allah, eso significa. Así, Allah ama a esos y cuida de este mundo. Y por ellos… Mientras Él cuida de ellos, no se fija en otras personas y lo que hacen, en sus obras erróneas. Sólo por estas personas: “Amo a esos y doy esto a todos, in sha’a Llah”. Que Allah, al- ḥamduliLlah, los conserve por medio de su a‘la Llahu darajatuhum, in sha’a Llah. 

Wa min Allahi t-tawfiq, al-Fatiḥah.