Guardaos de la suciedad

Sheij Mohammed Adil an-Naqshibendi al-Haqqani,

Sohbat del 18 de enero del 2018.

As-Salāmu ‘alaykum wa raḥmatu Llāhi wa barakātuh. A‘ūdhu biLlāhi mina sh-shayṭāni r-rajīm. Bismillāhi r-Raḥmāni r-Raḥīm. Aṣ-ṣalātu wa s-Salāmu ‘alá Rasūlinā Muḥammadin Sayyidi l-awwalīn wa l-ākhirīn. Madad yā Rasūla Llāh, madad yā Sādāti Aṣḥābi Rasūli Llāh, madad yā Mashāyikhinā, dastūr yā Sheij ‘Abdullāh al-Fā’iz ad-Dāghistānī, Sheij Muḥammad Nāẓim al-Ḥaqqānī. Madad. Ṭarīqatunā ṣṣuḥbah wa l-khayru fi l-jam‘iyyah.
A‘ūdhu biLlāhi mina sh-shayṭāni r- rajīm. Bismillāhi r-Raḥmāni r-Raḥīm:
“Yā ayyuhā l-ladhīna āmanū ijtanibū l-khabā’ith”. “Guardaos de las cosas malignas”, dice Allāh ‘Azza wa Jalla. ¿Qué es maligno? Es lo impuro y lo malvado. Sean cuales sean tales cosas, manteneos alejados de ellas. Vigilad lo que coméis y bebéis, de manera que no comáis ni bebáis cosas impuras. Las mismas son claras. De las cosas que contengan suciedad, las mezcladas con animales prohibidos como el cerdo y a las cuales no es limpio cortar, además de la comida que contenga sangre. Guardaos de esos. Todos son malignos, sucios, asquerosos y faltos de limpieza. Cuando una persona las come, se debilita su espiritualidad y se daña su cuerpo. De ahí proviene la enfermedad.

Allāh ‘Azza wa Jalla nos dice que tomemos alimentos puros y estemos con personas puras. Y al casaros: “Wa ṭ-ṭayyibātu liṭ-ṭayyibīna wa ṭ-ṭayyibūna liṭ-ṭayyibāti. Al-khabīthātu lil-khabīthīna wa l-khabīthūna lilkhabīthāti” (24:26). Los puros estarán con los puros, y quienes no sean puros desposarán a mujeres malignas. Ello es en todo, aunque la gente piense que la cuestión de la apariencia es una cosa y la belleza interior otra distinta. “Wa law a‘jabaka kathratu l-khabīthi” (5:100). Existen muchas cosas sucias, no os consintáis admirarlas. Hay un montón, existen numerosas cosas bellas. [Pero] mirad su núcleo: son malignas, no son buenas y son sucias. “No las admiréis”, dice Allāh ‘Azza wa Jalla. Buscad el núcleo en todo. Si ese centro es puro, admiradlo y apreciadlo. Y aun si ponen lo mejor ante vosotros, si contiene suciedad, ¿lo comeréis? Si lo sabéis, no comeréis. Y si no lo sabéis, comeréis disfrutándolo mucho. Pero después -cuando os digan que llevaba este y el otro elemento sucio- lamentaréis haberlo comido.
Ante algunas cosas, hay que precaverse en este mundo. Y por encima de todas ellas, estad con personas puras en lugares puros. No estéis en lugares sucios con amigos sucios. Que vuestro alimento y bebida sean puros y vuestras ganancias sean puras, todo se incluye en esto. Allāh ‘Azza wa Jalla nos advierte. Tened cuidado, es en vuestro beneficio. No os dejéis engañar por la mayoría. Por supuesto, el ego de la humanidad es débil y, cuando ven tales cosas, corren hacia ellas. Pero después lo lamentarán. Si no aquí, lo lamentarán en el ākhirah. Haga Allāh ﷻ que encontremos a buenas personas. Sea puro todo lo vuestro, e inhalemos incluso en lugares puros, in shā’a Llāh.
Allāh ‘Azza wa Jalla nos ordena guardarnos de la suciedad. “Ijtanibū l-khabīth”, una orden del Qur’ān. Bismi Llāhi r-Raḥmāni r-Raḥīm: “Yā ayyuhā l-ladhīna āmanū ijtanibū l-khabīth”. “Khabīth” significa “no limpio, sucio”. Quizá signifique aún más, y quiera decir “extremadamente sucio”. Se debe a que el idioma árabe es, subḥāna Llāh, algo muy grande. En muchos… Para “sucio”, quizá encontréis diez o quince descripciones de la palabra “sucio”. Pero el sentido de “khabīth” es que -en verdad- hace que la gente sea lesionada en gran medida. ¿En qué hay suciedad? En todo. Empezando por lo que coméis, ¡tened cuidado! No es necesario comer mucho. Y si no encontráis algo limpio de verdad, no comáis. Incluso, existen personas que carecen de religión y no tienen nada, pero se obligan a no comer carne. En cambio, en nuestra religión la carne es ḥalāl y podéis comerla, pero la misma debe ser limpia. En especial, no se debe poner la menor sangre en la misma. Ello es porque donde hacen… En los países no creyentes, además usan sangre y la ponen en todo. Así que no podemos comer de ello, y también comer cerdo está prohibido. ¿Por qué se prohíben? Por ser “khabīth”, sucios. No hay la menor duda al respecto, aunque intenten engañar a la gente.
Pero es sucio en verdad, y no… Carece del menor beneficio que los humanos lo tomen. Los animales pueden, ellos no son… carecen de responsabilidad. Allāh ﷻ les da -a todas las clases de animales- algo que comer, y eso es halal para ellos. Es por la sabiduría de Allāh ﷻ, para limpiar la tierra y no dejarlo así. Si no lo comieran quizá olería, pero Allāh ﷻ lo hizo ḥalāl para los animales. Por tanto, para ellos es ḥalāl. Para los seres humanos, y en especial los musulmanes creyentes, no es halal. En cambio, con los demás pues no son musulmanes- no interferimos. Son libres, y no podemos decir: “No comáis”. No, ellos pueden. Sois… No es asunto vuestro. En cambio, hacia vosotros mismos… Los creyentes deben cuidar lo que comen, y de dónde aportan el dinero para comer. Asimismo, el dinero “khabīth” -no ḥalāl- hace que todos estén enfermos. De ahí viene la enfermedad, pues la gente de hoy día no busca las cosas buenas.
Y Allāh ‘Azza wa Jalla dice que seamos cuidadosos y no nos contenemos con lo khabīth. “Wa law a‘jabaka kathratu l-khabīth” (5:100), pues tal suciedad es excesiva. Mucho, por doquier hay mucho. Pero la gente mira, y desea: “Si eso fuera para mí…”. Ellos dicen… Allāh dice: “¡No penséis así!”. Si no es bueno, no lo deseéis para vosotros. Desead sólo lo limpio y personas limpias. Incluso al casaros, debéis buscar [alguien] bueno: “Wa ṭ-ṭayyibātu liṭ-ṭayyibīn wa ṭ-ṭayyibūna liṭ-ṭayyibāt” (24:26). “Al-khabīthātu lil-khabīthīn” (24:26), la buena gente para… Buenos hombres para buenas señoras, y malos y sucios para los no buenos – para quien no sea bueno. Por tanto, en eso debéis fijaros si buscáis esposa, no en la belleza. La belleza puede cubrir la suciedad pero después, cuando estéis con ellas, abriréis su sucio rostro y será un verdadero problema para vosotros. Así, no sigáis a vuestro ego. Seguid vuestro… las órdenes de Allāh ﷻ.
Entonces, esto es para los musulmanes: el tener cuidado en todo y buscar las cosas buenas. En todo -en todo lo que podáis-, debéis buscar lo bueno. Incluso con vuestra casa, debéis intentar hacer la casa igualmente buena para vuestro cuerpo y vuestro camino islámico. Pero por supuesto, ahora -hoy día- es casi imposible tener algo así. Con todo y con eso, debéis intentar obtener lo mejor para vuestra salud y vuestras cosas físicas y espirituales. Cuando alguien come esas cosas sucias le llega oscuridad, llegan enfermedades y llegan cosas malas. Todo lo malo viene de ahí. Comer algo no bueno -o ir a lugares no buenos- os enferma, os estresa y os hace sentir muy mal. En cambio, si estáis con buenas personas Allāh ﷻ retira ese peso de vosotros. Ayúdenos Allāh ﷻ a encontrar siempre cosas buenas y evitar las cosas sucias, in shā’a Llāh.
Wa min Allāhi t-tawfīq, al-Fātiḥah.