No Temáis

No Temáis 
Sheij Mohammed Adil an-Naqshibendi al-Haqqani, Sohbat del 20 de enero del 2018.
As-Salāmu ‘alaykum wa raḥmatu Llāhi wa barakātuh. A‘ūdhu biLlāhi mina sh-shayṭāni r-rajīm. Bismillāhi r-Raḥmāni r-Raḥīm. Aṣ-ṣalātu wa s-Salāmu ‘alá Rasūlinā Muḥammadin Sayyidi l-awwalīn wa l-ākhirīn. Madad yā Rasūla Llāh, madad yā Sādāti Aṣḥābi Rasūli Llāh, madad yā Mashāyikhinā, dastūr yā Sheij ‘Abdullāh al-Fā’iz ad-Dāghistānī, Sheij Muḥammad Nāẓim al-Ḥaqqānī. Madad.
Ṭarīqatunā ṣ-ṣuḥbah wa l-khayru fi l-jam‘iyyah.
La gente de antiguo… Creo que es el santo Yunus Emre quien tiene un poema: “Mirad lo que hace Dios ﷻTodo lo que Él ﷻ hace, lo hace bien”. Estamos en el fin de los tiempos, y la gente se siente confundida respecto a qué hacer. Cada día aparecen cosas nuevas, y la misma está asustada y preocupada. No hay necesidad de temer, es la voluntad de Allāh ﷻ. Permaneced con Allāh ﷻ, y observad. No podéis hacer nada, no podéis hacer otra cosa que observar. En lo que llegue, debéis estar con Allāh ﷻ. Si estáis con Allāh ﷻ, observaréis como si fuera una película y os sentiréis reconfortados. Y si no pensáis en Allāh ﷻ, estaréis en el temor y el temblor: “¿Qué nos sucederá? ¿Vendrán aquí mañana? ¿Me llevarán? ¿Estaré privado de alimento y bebida? ¿Explotará una bomba, habrá una guerra?”.

La gente está muy preocupada. Por ser el fin de los tiempos, aparecen y se desarrollan los eventos de manera muy rápida. Por tanto, la gente se angustia. Quienes se angustian… Las personas con fe, no deben angustiarse. Las personas sin fe caen en tal ansiedad, que piensan poder hacer algo e intentar cambiar las cosas. No. Creéis que la gente [lo] cambiará, pero os equivocáis. Es una idea de shayṭán el que vosotros podáis cambiar algo. Incluso las cosas que parece posible cambiar, están todas construidas según este plan. De otro modo, es imposible que un hombre intente cambiar algo a mejor. Es sólo con ayuda de Allāh ﷻ, y sucede lo que Allāh ﷻ desea. Y para quienes lo merecen, seguirá siendo por la voluntad de Allāh ﷻ. Pero al ser el fin de los tiempos, ahora cada día se da un nuevo suceso y un nuevo incidente. Dicen “global”, y el mundo entero está confundido. El mundo entero piensa a la vez: “¿Qué haremos?”.
Antiguamente, la gente estaba ocupada con el trabajo. Ahora no lo están. A la mayoría de personas no les gusta trabajar, según este nuevo sistema. Y cuando no es como desean, no trabajan. Dicen: “No hay trabajo”, y atacan al gobierno y a los líderes. No tenemos nada que ver con ellos. Decimos que, quien sea creyente, debe estar tranquilo. Los creyentes no deben preocuparse, pues es la voluntad de Allāh ﷻ. Será como Allāh ﷻ quiera, in shā’a Llāh. Y pedimos que Allāh ﷻ nos ayude. Es el fin del tiempo, quiera Allāh ﷻ protegernos. Y las cosas que teníamos prometidas, aparecieron una tras otra. Las personas con fe -que creen en nuestro Profeta ﷺ y en Allāh ﷻ-, esperan las cosas narradas por nuestro Profeta ﷺ.
El Qiyāmah está cerca. La mayoría de lo que él ﷺ dijo ya apareció, y otra parte está por venir. Cuando suceda llegará el Qiyāmah, con permiso de Allah ﷻ. El Qiyāmah no es nada. En contraste, los creyentes esperan ese día y no temen ese día. Se debe a que nos refugiamos en la misericordia de Allāh ﷻ en ese día, y confiamos en la intercesión de nuestro Profeta ﷺ. Por tanto, Allāh ﷻ no nos apartará de Su ﷻ puerta. Allāh ﷻ es Karīm, Allāh ﷻ es Generoso. Incluso alguien generoso, no dará la espalda. Y es seguro que Allāh ‘Azza wa Jalla -el más generoso de todos- no nos apartará de la puerta. Por tanto, no hay necesidad de temer ni de preocuparse. Eso es de los favores y bellezas de la īmān.
En turco había un muy famoso poema. En él decía que nos permitimos… Que lo sucedido -lo que sucede en este mundo- está hecho por Allāh ﷻ. Y lo que hace Allāh ﷻ, Él ﷻ lo hace agradable y hermoso. Es porque en estos días dijo que os limitéis a mirar y ver, como disfrutando. Ahora vivimos en los días cercanos al fin del mundo, por lo que cada día llega algo nuevo. En todo y a diario, llegan nuevas noticias y la gente siente temor: “¿Qué ocurrirá, qué [pasará]?”. En este país, oís cosas que pasan. En otro país también, e igualmente en los demás. Y ahora, en el mundo entero se escucha y ve lo que sucede en cualquier otro lugar del mundo. Y la gente se está asustando: “¿Qué haremos?”, preguntan. “¿Y nosotros, con esto? ¿Qué sucederá?”. [Hay] crisis y hay guerra, quizá se den terremotos y puede que haya problemas en todas partes. A cada día nuevos problemas y nuevos temores, que dan miedo a la gente. En cambio, para los creyentes, según dijo ese gran awliyā’u Llāh: “No tengáis ansiedad ni temáis. Limitaos a observar y ver qué sucede, no hagáis nada. Sois creyentes, y creéis que Allāh ﷻ nuestro Dios -en lo que Él ﷻ hace- hace lo mejor”.
Eso debe ser para cada creyente: el pensar así y no tener miedo de lo que suceda en esta época. Se debe a que está cerca el día del Juicio. Y el Profeta ﷺ -por su milagro- nos narró lo que sucedería desde su ﷺ época hasta el Qiyāmah. Todo llegó claramente, de uno en uno. Ahora quedan muy pocas cosas para terminar – y es lo que sucede ahora, en estos días. Se debe a que hace veinte años, o quizá… Eh, hace veinte, veinticinco o treinta años, si hubierais dicho que sería como sucede ahora, os hubieran llamado chiflados. Pero está sucediendo. En este mundo nada es imposible, todo puede ser. El Profeta ﷺ nos habló de esto, y ahora llega cada día algún nuevo suceso. Pero el Profeta ﷺ ya nos habló de ello. Por tanto, debemos alegrarnos más.
No temáis el día del Juicio: el día del Juicio no da miedo a los creyentes. Miedo… Deben temer quienes no son creyentes y lo rechazan. Esos, al verlo, quedarán estupefactos. Pero ya no habrá oportunidad, pues Allāh ﷻ da toda oportunidad en este mundo. Y es sólo aceptando lo que Él ﷻ dice. “No, lo negamos”. Aceptad. “No, lo negamos”. Por testarudez de mulas, no aceptan. Por tanto, será malo para ellos. En cambio, los creyentes -según dice ese poema-, disfrutad y ved qué sucede. Allāh ﷻ dijo que no temáis, y ello son buenas nuevas para los creyentes. Para los no creyentes es dificultoso, en especial si esperan que les suceda algo a ellos, a su lugar u ocupación. Tienen mucho miedo de eso y mueren cada día cien veces por el temor, pero eso no les beneficia. Haga Allāh ﷻ que lleguemos a los días posteriores a estos días difíciles: los días de Sayyidinā al-Mahdī -‘alayhi s-salām- y Sayyidinā ‘Īsá, ‘alayhi s-salām. Habrá verdadera felicidad, in shā’a Llāh.
Wa min Allāhi t-tawfīq, al-Fātiḥah.