*Para Ser De La Gente Del Paraíso*

 

*Para Ser De La Gente Del Paraíso*
Sheij Mohammed Adil an-Naqshibendi al-Haqqani, Sohbat del 30 de noviembre del 2018.


As-Salāmu ‘alaykum wa raḥmatu Llāhi wa barakātuh. A‘ūdhu biLlāhi mina sh-shayṭāni r-rajīm. Bismillāhi r-Raḥmāni r-Raḥīm. Aṣ-ṣalātu wa s-Salāmu ‘alá Rasūlinā Muḥammadin Sayyidi l-awwalīn wa l-ākhirīn. Madad yā Rasūla Llāh, madad yā Sādāti Aṣḥābi Rasūli Llāh, madad yā Mashāyikhinā, dastūr, Mawlānā Sheij ‘Abdu Llāh al-Fā’iz ad-

Dāghistānī, Sheij Muḥammad Nāẓim al-Ḥaqqānī. Madad.
Ṭarīqatunā ṣ-ṣuḥbah wa l-khayru fi l-jam‘iyyah.
¡Oh humanidad! Todos probarán la muerte, no hay escapatoria de la misma. El domingo pasado, Ḥaḍrat Sheij ‘Adnān asumió su turno y partió hacia el Ākhirah. Él fue con bondad, e hizo un bello viaje. “Yā ayyatuhā n-nafsu l-muṭma’inna irji‘ī ilá rabbiki rāḍiyatan marḍiyyah fa-dkhulī fī ‘ibādī wa-dkhulī jannatī (89:27-30). ¡Oh el de buen nafs, quien entrenó a su ego y posee buenas maneras! ¡Vuelve a tu Señor, entra en el Paraíso!”.
Y bien, la tumba -según el ḥadīz de nuestro Profeta ﷺ- es, o bien un agujero en el infierno, o bien un jardín en el Paraíso. Al entrar en la tumba, se abre una puerta. Ese mira, y es una puerta al Paraíso. Los creyentes y los musulmanes, van ahí. Esperan allí hasta el Qiyāmah, hasta la resurrección. En ese momento saldrán, para entrar en el verdadero Paraíso. La tumba es un lugar a donde todos irán. Por tanto, la gente debe poner cuidado. No debe ser un agujero del infierno, debe saliros al encuentro vuestro Sheij. Seguid a un Sheij, para así tener guía y seguir el camino cierto. Si tenéis murshid, él será el primero en encontrarse con vosotros. Cuando vayáis al Ākhirah, os saldrá al encuentro. Él os es familiar, por lo que no tendréis miedo. A continuación, os ubicarán en vuestro maqām. Y tras eso, estaréis en paz y gozo.
Por eso, muchas personas ven en sueños… Muchos vieron a Sheij ‘Adnān en sueños. Le vieron muy feliz, satisfecho y complacido. Por supuesto. Su estado era conocido. Y nuestro amor hacia nuestro Profeta ﷺ,
debe completarse igual. Quien ame a nuestro Profeta ﷺ, será salvo y no habrá inquietud en él. Ahora muchos dicen: “Siempre rezo, ¿me salvaré del infierno?”. Permaneciendo junto al Profeta ﷺ estáis a salvo, no cabe la menor duda. Seréis salvos por la gentileza de Allāh ﷻ, pues Allāh ﷻ os concedió ese amor. Él ﷻ os concedió amor hacia nuestro Profeta ﷺ y los Awliyā’. Por tanto, no hay de qué preocuparse.
Abrigad buenos pensamientos hacia Allāh ﷻ, y decid que Allāh ﷻ os situará en el Paraíso. Él ﷻ es Misericordioso, no digáis que os llevará al infierno. Ese es un mal pensamiento, y habréis pensado mal de Allāh ﷻ. La Misericordia y Gentileza de Allāh ﷻ, no tienen fin. Decid: “Él ﷻ será Misericordioso, y no nos llevará al infierno”. Los Océanos de Misericordia de Allāh ﷻ son infinitos. Limitaos a creer en Allāh ﷻ, y creed en al Misericordia de Allāh ﷻ. El resto, es fácil.
Por tanto, esa es la cuestión. La muerte es algo que todos experimentarán. Se marchan uno a uno. Igual que pasan las cosas, termina la escuela y vais al siguiente y al siguiente. Es lo mismo. Háganos Allāh ﷻ de quienes pasen esta prueba. Que pasemos con īmān, in shā’a Llāh. Sea nuestra īmān fuerte, de modo que no haya rastro de preocupación ni de tristeza.
Hablamos de las dos cosas principales. Una es el amor de nuestro Profeta ﷺ. Y el amor de nuestro Profeta ﷺ es actuar… Hoy día, muchos están fuera de sus cabales. Esos lloran y gritan en lo que llaman “cantar”, y otros desean parecerse a ellos. La gente les ama, y actúa como esos. Si amáis a nuestro Profeta ﷺ, debéis obrar como él ﷺ. Y debéis seguir a su ﷺ ummah, de modo que tengáis familiaridad. Y lo segundo más importante, es confiar en la Misericordia de Allāh ﷻ y pensar bien de Su ﷻ Misericordia. Allāh ﷻ es el más Misericordioso, nadie es más misericordioso que Él ﷻ. Debéis pensar: “Él ﷻ no nos enviará al infierno”. Y Allāh ﷻ no contradecirá ese vuestro pensamiento. Es algo muy importante. Con permiso de Allāh ﷻ, seréis todos salvos, in shā’a Llāh.
Nuestra vida es limitada. El domingo pasado, Sheij ‘Adnān -raḥmatu Llāhi ‘alayh- dejó este mundo, un mundo que es como un ensueño. Este mundo es como un sueño, comparado a la vida real. Es sólo una muy corta vida, y ese es el final para todos. A todos les llegará su turno. Ellos estaban haciendo cola. Y al llegar nuestro turno, dejaremos este mundo. Ese es el taqdīr de Allāh ‘Azza wa Jalla. Pero dejarlo de tan buena manera, es lo mejor para nosotros. Se debe a que existen dos caminos. Y nosotros -al-ḥamdu liLlāh- estamos -in shā’a Llāh- en [el de] amor al Profeta -ṣallá Llāhu ‘alayhi wa sallam- y los mashāyij. [Por tanto], será una buena partida. Así se marchó Sheij ‘Adnān y se irán todos los murīds, in shā’a Llāh. Se debe a que muchos vieron a Sheij ‘Adnān en sueños, y estaba muy feliz. Él acabó su turno, y está alegre junto a los mashāyij y en el encuentro con los Grandsheijs: Mawlānā Sheij ‘Abdu Llāh adDāghistānī wa Sheij Muḥammad Nāẓim al-Ḥaqqānī, así como todos los Awliyā’.
Tal es la verdadera felicidad, no una falsa felicidad. La felicidad ficticia se da en el dunyā. En este mundo sois un poquito felices, y después pasáis meses tristes. Por eso dijo el Profeta -ṣallá Llāhu ‘alayhi wa sallam- que, al morir y dirigirse a la tumba, se entra y la misma será el Paraíso -un jardín del Paraíso-, o bien un agujero del infierno. A los creyentes les depositan ahí, y se van. Dicen que allí habrá una puerta abierta. Si al cruzar esa puerta veis el Paraíso, seguiréis en el mismo hasta el Qiyāmah o Día del juicio. Si no sois creyentes y no se os acepta, la misma será un agujero del infierno y seguiréis allí hasta el Qiyāmah. Por supuesto, primero les reciben los mashāyij. Después, unas veces ese estará con ellos y otras le dejarán, para estar en su maqām o lugar. Esos esperarán sin que nada les afecte, hasta el Qiyāmah.
Es algo muy importante para las personas, pues piensan que todo termina al morir. E incluso antes de ir a la tumba, les llevan al infierno en el dunyā o mundo. Les incineran en el mundo creyendo actuar bien, pero actúan mal. Una y otra vez, crean esa oscuridad y les llegan cosas malas por quemar a algunos. Es porque hacer arder no es bueno en absoluto. Es más, ni seres humanos ni animales pueden quemarse en el Islām. Por tanto, creyeron que había terminado. Además, si arden aquí, también arderán hasta el Qiyāmah del mismo modo. Pero lo relevante para nosotros es estar dispuestos para tal día. Se debe a que todos tendrán su día. Y en ese día, si habíais aceptado al Profeta -ṣallá Llāhu ‘alayhi wa sallam- y creído que Allāh ‘Azza wa Jalla es el más Misericordioso y que Él ﷻ es… Si habíais pensado bien de Allāh ﷻ, dice Allāh ﷻ: “Yo soy según piense Mi siervo de Mí ﷻ. Así seré”.
Por tanto, consideremos a Allāh ‘Azza wa Jalla el más Misericordioso. Es porque muchos hacen dudar a la gente, diciendo: “No rezas bien ni haces eso bien. Eres un mushrik, e irás al infierno”. Por tanto, muchos temen y dicen: “Nos resultará difícil ir al Paraíso”. No. Siendo creyentes, no es difícil en absoluto. Mientras… En cambio, si no pensáis bien de Allāh ﷻ y creéis que Allāh ﷻ os llevará al infierno, quizá Allāh ﷻ os lleve al infierno por haber pensado eso. Dice Allāh ‘Azza wa Jalla: “Soy [como] piense Mi siervo de Mí”.
Entonces, para nosotros existen dos cosas muy importantes. Debéis ateneros a ellas, y ciertamente seréis de la gente del Paraíso. Una es seguir al Profeta -ṣallá Llāhu ‘alayhi wa sallam- y amar al Profeta, ṣallá Llāhu ‘alayhi wa sallam. Según dice Allāh ‘Azza wa Jalla: “Seguid a Mi Profeta -ṣallá Llāhu ‘alayhi wa sallam-, y Yo os amaré” (3:31). ¿Cómo seguir? Podéis seguir su ﷺ sunnah, y lo que él ﷺ pidió que se hiciera. Se debe a que ahora es el fin de los tiempos. Hay gente dando voces como si hiciera música, y vistiendo o poniéndose cosas muy feas encima. Dicen que quienes les aman, intentan actuar igual.

Por tanto, si amáis al Profeta -ṣallá Llāhu ‘alayhi wa sallam- también debéis seguir su ﷺ sunnah. Si no vestís como él ﷺ, [al menos] debéis seguir su ﷺ buen comportamiento. Como mínimo, debéis ser así.
Lo segundo, es tener la esperanza de que Allah ﷻ os situará… De que Él ﷻ nunca os llevará al infierno, y que estaréis en el Paraíso. Tales dos bastan para ser de la gente del Paraíso. Háganos Allāh ﷻ de esos, in shā’a Llāh.
Wa-min Allāhi t-tawfīq, al-Fātiḥah.