*La Noche Del Isrā’ Y El Mi’rāj*

*La Noche Del Isrā’ Y El Mi’rāj*


Sheij Mohammed Adil an-Naqshibendi al-Haqqani, Sohbat del *13 de abril del 2018*.


As-Salāmu ‘alaykum wa raḥmatu Llāhi wa barakātuh. A‘ūdhu biLlāhi mina sh-shayṭāni r-rajīm. Bismillāhi r-Raḥmāni r-Raḥīm. Aṣ-ṣalātu wa s-Salāmu ‘alá Rasūlinā Muḥammadin Sayyidi l-awwalīn wa l-ākhirīn. Madad yā Rasūla Llāh, madad yā Sādāti Aṣḥābi Rasūli Llāh, madad yā Mashāyikhinā, dastūr yā Sheij Abdullāh al-Fā’iz ad-Dāghistānī, Sheij Muḥammad Nāẓim al-Ḥaqqānī. Madad.
Ṭarīqatunā ṣ-ṣuḥbah wa l-khayru fi l-jam‘iyyah.
Shukr a Allāh ﷻ, por hacernos de la ummah de nuestro Profeta, ṣallá Llāhu ‘alayhi wa sallam. Se debe a que el más grande entre las personas y el más amado por Allāh ﷻ, es nuestro Profeta ﷺ. Él ﷺ fue elevado a una estación tal, que nadie podrá jamás alcanzarle ﷺ. “Subḥāna lladhī asrá” (17:1). “Subḥān” es del dhikr relativo a Allāh ﷻ, es un muy elevado maqām. Él ﷻ recompensó a nuestro Profeta ﷺ con un milagro. Se debe a que los mushrik y kāfir oprimían a nuestro Profeta ﷺ en gran medida. Al final, hacían cosas horribles. Y Allāh ‘Azza wa Jalla mostró a nuestro Profeta ﷺ todos los maqāms, como recompensa.
Al inicio, Él ﷻ le ﷺ llevó desde Makkah a Quds/Jerusalén -a la Masjidu l-Aqṣá- sobre el Burāq. El Burāq es una criatura creada por Allāh ﷻ, y fue creada especialmente para nuestro Profeta ﷺ. Tras años de recibir cuidados, al llegar su tiempo, fue entregado a nuestro Profeta ﷺ. Él ﷺ lo cabalgó, y fue hasta la Masjidu l-Aqṣá. El Profeta ﷺ realizó allí una oración junto a los demás profetas. En ese momento, había una mezquita en el lugar de la Masjidu l-Aqṣá de Quds. Él ﷺ lideró una oración ahí. Tras eso, el viaje principal comenzó. En el mismo, se pasó a través de las siete capas hasta el Sidratu l-Muntahá. A continuación más alto y lejos, hasta la Presencia de Allāh ﷻ. Era para él ﷺ, el ver la calidad de la presencia de Allāh ﷻ y estar presente junto a Allāh ﷻ. Nuestro Profeta ﷺ se encontró con Allāh ‘Azza wa Jalla. Ciertamente, Allāh ﷻ está en todo lugar. Pero para mostrar a la gente la grandeza del maqām de nuestro Profeta, él ﷺ fue aceptado en la Divina Presencia. Es donde nadie puede ir ni alcanzar, ni tan sólo los ángeles.
Jibrīl -‘alayhi s-salām- acompañó a nuestro Profeta ﷺ, ya que Jibrīl -‘alayhi s-salām- es el mayor de los ángeles. Por ser el más grande, lo sabe. Allāh ‘Azza wa Jalla lo situó junto a nuestro Profeta ﷺ para crear familiaridad, e iba mostrando los lugares que visitaban. Al llegar a un lugar, lo mencionaba. Por ejemplo, al dirigirse de Makkah a Quds, dijo: “Tomamos tierra en un lugar con palmeras”. Era Yathrib. Después “un lugar blanco”, Madyan. Y fueron donde nació ‘Īsa, ‘alayhi s-salām. En cada lugar, él ﷺ oró dos raka’at. A continuación rezaron en la Masjidu l-Aqṣá. La llaman Masjidu ṣ-Ṣakhrah al mostrar ahora Quds en las noticias -la mezquita redonda- y no es la Masjidu l-Aqṣá, esa es la Masjidu ṣ-Ṣakhrah.

Sobre esa roca, nuestro Profeta ﷺ ascendió a los Cielos. Tal roca fue elevada desde la tierra, pero hicieron un edificio debajo para que la gente no se asustara. Se añadió un muro debajo. En realidad, estaba dispuesta para volar con nuestro Profeta ﷺ. La detuvieron, pues no había permiso. Nuestro Profeta ﷺ viajó por todos esos mundos, el primer Cielo y el segundo Cielo… Los Cielos tienen un primer nivel, un segundo y tercero, hasta siete. Entonces llega el Sidratu l-Muntahá. Después, nuestro Profeta ﷺ vio el Paraíso. Del mismo modo, él ﷺ vio el infierno y cuánta tortura contiene. Él ﷺ vio todos esos, en tal noche.
Y Allāh ‘Azza wa Jalla otorgó la oración a la Ummati Muḥammadi en esa noche. Es un don de Allāh ﷻ.
Por tanto, la oración es un gran don para las personas, aunque la gente desconozca su valor. Cuando la evitan, su trabajo no va bien y la situación no mejora. Se debe a que la oración es el don de Allāh ﷻ a nuestro Profeta ﷺ. Y las dos últimas āyāt de la Sūratu l-Baqarah [las] dio Allāh ‘Azza wa Jalla a nuestro Profeta ﷺ, y las mismas son veraces. Tanto espiritual como físicamente -no sólo en lo espiritual, sino también en lo físico-, nuestro Profeta ﷺ fue a esos maqāms. Por tanto, al mirar a nuestro Profeta ﷺ se ve alguien corriente, pero su cuerpo y órganos no son corrientes. Allāh ‘Azza wa Jalla los creó en especial para nuestro Profeta, de un modo que ningún humano puede comprender. Nadie tenía su ﷺ fuerza, la persona más fuerte carecía de tal fuerza.
Por ese medio, Allāh ‘Azza wa Jalla mostró a nuestro Profeta ﷺ todos los mundos y lugares que Él ﷻ quiso mostrar. A continuación, Él ﷻ lo ﷺ envió de regreso bajo la misma forma. Cuando él ﷺ regresó, su ﷺ lecho aún no se había enfriado. Fue cuestión de una o dos horas. Cuando los kāfir oyeron eso, se alegraron mucho. Las condiciones en tiempos antiguos no eran como ahora. Ir de Makkah a Quds en dos horas, era inimaginable. En cambio, la gente actual cuenta con medios más rápidos y totalmente distintos. Los mushriks de esa época, dijeron: “Es imposible, ¡de ningún modo! Esa religión está acabada a partir de ahora”. Por el contrario, tras eso, Allāh ‘Azza wa Jalla esparció la religión por doquier.
El musulmán es quien tiene fe real, y tener fe es creer. Si no creéis en nuestro Profeta ﷺ, es una vergüenza decir: “Soy creyente”. Estamos hablando de que los mushriks de esa época no lo aceptaron. [Pero] existen personas en la época presente que se llaman a sí mismas musulmanas y ‘ālim, y no aceptan esta cuestión. A pesar de la tecnología moderna, no les cabe en la cabeza. Ellos afirman ser ‘ālim y hablan ante la gente. Ello significa que son lo mismo que esos mushrik, quienes no aceptaron de nuestro Profeta ﷺ el ’Isrā’ y el Mi‘rāj. Quiera Allāh ﷻ protegernos. Se debe a que respetar a nuestro Profeta ﷺ es farḍ para todos nosotros, según dijimos. Amar a nuestro Profeta ﷺ es farḍ. Es porque, si no le amáis ni creéis en él ﷺ, carecéis de la menor fe. Carecéis de valor, ya que nuestro Profeta ﷺ lo es todo.
Por tanto, es una noche santa. En honor de nuestro Profeta ﷺ, Allāh ‘Azza wa Jalla hizo santas diversas noches. Y la Noche de la Ascensión es una de ellas. Es una noche bendita, adorad y rezad. Vuestras oraciones serán aceptadas, ¡rezad mucho! Después id a la cama con ablución, levantaos temprano al tahajjud y rezad el fajr. Y las bendiciones de esta noche se nos darán, in shā’a Llāh. Permítanos Allāh ﷻ llegar a más años. Permítanos Él ﷻ ser vecinos de nuestro Profeta ﷺ, in shā’a Llāh.
A‘ūdhu biLlāhi mina sh-shayṭāni r-rajīm. Bismillāhi r-Raḥmāni r-Raḥīm. Allāh ﷻ dice en… Damos gracias a Allāh ﷻ, Quien ﷻ nos hizo de la nación del Profeta ﷺ. Nuestro Profeta Muḥammad ﷺ es el último profeta, y no hay más profeta tras él ﷺ. Quien diga [ser] profeta tras el Profeta ﷺ, no es creyente sino incrédulo. Se debe a que Allāh ﷻ hizo que él ﷺ completara la religión, y le ﷺ dio el más alto maqām o estado. Y en especial en esta noche, Allāh ﷻ le ﷺ dio el milagro del Viaje Nocturno desde Makkah a la Masjidu l-Aqṣá, en lo que ahora es Jerusalén. Y además, desde ahí a los siete Cielos al completo. Existen tres maqāms tras eso, y acabó llegando al Sidratu l-Muntahá. Y a continuación, a la Divina Presencia de Allāh ‘Azza wa Jalla.
Se debe a que, en esos días, cuando el Profeta ﷺ llamaba a la gente a creer [en] la religión y no adorar ídolos o cometer maldades, sino hacer cosas buenas, se reían de él ﷺ, le faltaban al respeto ﷺ y le ﷺ
dañaban. Y en ese día, cometieron muy malas acciones hacia el Profeta ﷺ. Y Allāh ‘Azza wa Jalla [quería] mostrarle ﷺ Su reino, el reino de Allāh ﷻ. Así que, por la noche, Jibrīl -‘alayhi s-salām- le ﷺ
llevó un animal. Pero era un animal diferente a los demás. Cada animal… No, no existe animal como ese. Era especial para el Profeta ﷺ, y estuvo quizá cientos de años esperando a que el Profeta ﷺ lo cabalgara – a que lo llevaran a Makkah y le ﷺ pidiera cabalgar. Su nombre, Burāq. Desde ahí, el Profeta ﷺ cabalgó y voló. Es porque ese, cuando daba un paso… Hasta donde llegara su vista, allí iba en un segundo.
Así que volaba, y el Profeta ﷺ dijo que allí había… Vieron datileras, y Jibrīl le ﷺ hizo descender. Dijo: “Ora dos raka‘āt aquí”, y el Profeta ﷺ oró dos raka‘āt. Y dijeron: “Es Yathrib”. Yathrib es Madīnatu lMunawwarah, pero entonces se llamaba Yathrib. A continuación, vieron un lugar blanco y era Madyan, que es la ruta hacia Jerusalén. También le ﷺ dijo: “Ora dos raka‘āt aquí”, y él ﷺ oró dos raka‘āt. Después, él ﷺ fue a Bayt Laḥm (Belén), e igualmente se dijo al Profeta ﷺ: “Ora dos raka‘āt también”. El Profeta ﷺ oró y dijo: “Aquí -en Bayt Laḥm- nació ‘Īsá, ‘alayhi s-salām”. Tras esto, ellos fueron a la Masjidu l-Aqṣá de Jerusalén. Y estaban todos los profetas ahí. Nuestro Profeta ﷺ hizo de imām, y oró como imām de todos los profetas en la Masjidu l-Aqṣá. Es el mismo lugar ahora. Tras eso, se inició el viaje a los Cielos.
El Viaje al Cielo partió de ahí. Está cerca de la Masjidu l-Aqṣá. Allí, cuando muestran Jerusalén, presentan una mezquita redonda – no la Masjidu l-Asqá. Esa es la Masjidu ṣ-Ṣakhrah, aquella cuya roca… En la masjid hubo rocas y, desde esa roca, el Profeta ﷺ se dirigió hacia los Cielos. Y esa roca casi llegó a volar junto al Profeta ﷺ, pero no hubo permiso para que la roca volara. Se qued[ó] ahí, y ahí sigue. Y voló por encima de la tierra, se dice “mu‘allaqah”. Desde ahí, el Profeta ﷺ fue a los siete Cielos. Desde el inicio, el segundo… [En] cada uno, encontró a profetas y se encontró con diferentes ángeles y diferentes cosas. Es una muy larga historia, quizá no acabaría antes del fin del mundo. Pero en resumen, se dirigió desde el primero al segundo, tercero, cuarto, quinto, sexto y séptimo Cielo. Tras ello, hay tres cosas más parecidas a Cielos. Y a continuación, llegó al Sidratu l-Muntahá.
Tras el Sidratu l-Muntahá… Hasta el Sidratu l-Muntahá, Jibrīl -‘alayhi s-salām- estuvo con el Profeta  para mostrar [el camino], escoltarle ﷺ y presentar lo que hubiera en torno. Y el Profeta ﷺ vio entero el Paraíso, además de otros infiernos y a otras criaturas. A todas las criaturas, el Profeta ﷺ las vio a todas ellas. Después, él ﷺ llegó a la Divina Presencia de Allāh ‘Azza wa Jalla. A la misma, nadie había llegado. Esa estación era sólo para el Profeta ﷺ. Y tal encuentro es algo indescriptible, el cómo es. Sólo Allāh ﷻ sabe cómo es. En cambio, la gente… Algunos hablan, pero nadie es capaz de describir, pensar ni imaginar cómo fue.
Al contrario, fue un don a nuestro Profeta ﷺ para mostrar a todas las personas y criaturas el valor del Profeta ﷺ. Él ﷺ es el más amado por Allāh ‘Azza wa Jalla, y debemos amarle ﷺ. Y es obligatorio para los creyentes amar a nuestro Profeta, creerle ﷺ, respetarle ﷺ y decir toda clase de cosas buenas de él ﷺ. No decir que él ﷺ es… Ahora es [como] en ese tiempo, en que los mushrik o incrédulos herían al Profeta ﷺ y se reían de él ﷺ. Decían que estaba loco, y que era una especie de… Astaghfiru Llāh il-‘aẓīm, otras cosas malas de él ﷺ. No había tecnología en esa época, y no podían imaginar el volar desde Makkah a Jerusalén en dos horas. Era algo imposible para ellos, así que [se les puede] justificar. En cambio, la gente de hoy día dice que el Profeta ﷺ es un hombre o humano como nosotros. Él ﷺ no es como nosotros, sólo su forma es como la nuestra. [Por] su poder, nadie puede hacerle ﷺ frente. Es más, cuando él ﷺ iba a cambiar de mundo tenía sesenta y tres años, pero aparentaba treinta.
Además, todo ese viaje fue con su cuerpo. En cuerpo, con cuerpo y despierto. Él ﷺ no dormía. Nadie puede asumir eso [con] un cuerpo humano normal, no es posible. Por tanto, el Profeta ﷺ es especial. Él ﷺ es… No podéis decir que es como nosotros. Entonces es cuando… Si decís eso, no creéis en él ﷺ. Y vuestra fe es cero. No débil, significa que es cero. Pero hoy día, la gente dice que eso fue en sueños, no con el cuerpo. Y ello es en particular para esos que se dirigen a quienes creen en el Profeta ﷺ y le ﷺ aceptan, diciéndoles: “Sois mushrik”. Esa es la gente más ignorante que podáis imaginar, pues Allāh ‘Azza wa Jalla hizo una Sūrah e hizo que el Profeta ﷺ lo dijera en un ḥadīz. Y él ﷺ no dijo: “Estaba soñando”. No, él ﷺ dijo: “Estuve ahí”. Y él ﷺ dijo: “Realicé todo ese viaje y regresé quizá en dos horas. Mi lecho estaba aún tibio”. Y eso es… Si hubiera estado soñando, ¿cómo estaría tibio, y él ﷺ hubiera regresado?
Por tanto, esos no entienden, aunque aseguren ser árabes. No entienden árabe, chino ni ningún otro idioma. Incluso en el idioma de los animales, los mismos… Quizá los animales entiendan más que esos. Tal es el mayor milagro del Profeta ﷺ, uno de los mayores milagros. Y Allāh ﷻ se lo ﷺ mostró. Y en ese encuentro, Él ﷻ le ﷺ dio dos regalos. Uno es la oración. Antes eran cincuenta veces al día, pero Sayyidinā Mūsá -‘alayhi s-salām- hizo que el Profeta ﷺ pidiera a Allāh ‘Azza wa Jalla reducirlas. Él ﷻ las redujo una a una. Al final, fueron cinco veces al día. Se trata de un regalo para nosotros -toda la ummah- debido a ese encuentro, y debemos reconocer su valor. Nadie conoce el valor de la oración, por eso la abandonan y no la realizan.
El segundo eran dos āyah, las dos últimas ayah de la Sūratu l-Baqarah: “Āmana r-Rasūlu”. Esos dos fueron los regalos al Profeta ﷺ y su ummah. Y el Profeta ﷺ regresó, y estaba contento por este viaje. Pero a continuación, esas personas -los no creyentes- se alegraron, Dijeron: “Ahora acabó, todo terminó. La gente en pleno huirá del Profeta ﷺ, pues él ﷺ dice algo que nadie puede aceptar”. Pero Allāh ﷻ… La religión es de Allāh ﷻ, y Allāh ﷻ hizo que él ﷺ llegara a todo lugar tras esto.
Que Allāh ﷻ acepte -in shā’a Llāh- a las personas en esta noche, in shā’a Llāh. Realizamos oración. Podéis pedir, dar caridad, rezar y hacer dhikr; todo lo que deseéis. Una de las nochs más santas del año, es esta noche. [Por] el Profeta ﷺ, una de ellas es esta noche – la noche de Isrā’ Mi‘rāj. Al-ḥamdu liLlāh, llegamos a la misma. Haga Allāh ﷻ que la celebremos con fe, y que nos regale de Sus benditas bendiciones, in shā’a Llāh.
Wa min Allāhi t-tawfīq, al-Fātiḥah.