El Bien está en lo que está Sucediendo

03/10/2013 – Sohbat de Sheikh Abdul Rauf de Argentina

As Salamu Alaykum.

Bienvenidos, bienvenidos, alhamdulillah. Mashallah la quatta ila billah. Uno de los símbolos más claros de la creencia es la aceptación de la situación. Hay, Bismillahi ar-Rahmani ar-Rahim. Grand Sheikh Abdullah, la paz sea con él, bendiciones para él y toda su familia. Grand Sheikh Abdullah citada un poderoso hadiz, corto. “El bien está en lo que está sucediendo”. Aja. El bien está en lo que está sucediendo. ¿Cuánta gente conocen que esté feliz con su situación? Que realmente esté, porque hay gente que miente y dice que está feliz con su situación, pero su todo nos muestra que eso es una falsedad. Hablamos de real satisfacción con lo que está pasando. El bien está con lo que está sucediendo, sea lo que sea. Por eso la creencia no es fácil. Insistimos siempre sobre esto porque la gente habla gansadas y dice ser creyentes. ¿En qué creen? En panza llena, corazón contento. ¿En qué creen? Porque si no, ¿Por qué la gente se queja tanto? Si hay tanto creyente en este país y no nos cansamos de repetirlo, tiene 80% de confesos católicos. Ser católico significa ser creyente, ¿entonces por qué tanta queja? ¿De qué se están quejando? Si el bien está en lo que está pasando, y no hay nada que pueda cambiar eso.

Es un sueño, una imaginación, una fantasía, el ego alimentando cambios inexistentes. ¿Cuántos hombres conocen que estén satisfechos con sus esposas? Y hablo de realmente satisfechos. Gracias Señor, mi esposa es mi reina, la reina más bella que hay, eso es lo que hay que decir. Y si ustedes lo dicen, lo aceptan y lo creen, Allah, en la oscuridad de la noche la va a convertir en la más bella reina de belleza inimaginable para ustedes. Pero, si se están quejando entonces Allah dice: “¿Te quejas de lo que te di?”. Porque, ¿alguien, en su sano juicio, cree que puede conseguir algo por sí mismo? La gente sueña, divaga, imagina cosas, pero el bien está en lo que está sucediendo. Hay una enseñanza poderosísima allí, tremendamente poderosa. Por supuesto, se puede entender intelectualmente, pero poder vivir eso y aceptarlo requiere que nos convirtamos en creyentes. Y convertirnos en creyentes no es dar el acto de fe de la creencia. Es como la gente que imagina que dar el acto de fe es hacerse musulmán. Si hay alguien tan loco para pensar que eso es así, está perdido. Damos el acto de fe y es el primer paso para intentar convertirnos al Islam. Pero hacernos musulmanes puede llevarnos todo una vida y no lograrlo, o lograrlo en el último momento. Por supuesto que sin el acto de fe no hay Islam. Es un comienzo, pero nadie en su sano juicio va a pensar que por dar el acto de fe ya es un hermano. Así que alguien, porque manifieste que es creyente, ya con eso no alcanza. Es un buen paso, porque no es lo mismo decir que uno es creyente a decir que uno no lo es.

Hay un hecho Haqq, un hecho veraz. Crean o no, para Allah (swt) todos son creyentes. A todos se nos va a tratar como creyentes. Y un creyente que no cumplió con la creencia, wow. “El bien está con lo que está sucediendo” Y repito, aquí hay una enseñanza importantísima, que puede cambiar nuestras vidas si trabajamos en ella. Podemos retirarnos a una isla desierta y trabajar los próximos cincuenta años en esto. Porque el bien está con lo que está sucediendo. Y ahí hay una clave porque la gente vive imaginando que su momento es otro. Jóvenes, viejos, maduro, ancianos, no ancianos, bellos, feos, gordos, flacos, altos, petizos, exitosos, no exitosos, ganadores, perdedores, ricos, pobres. Todo el mundo imagina una situación distinta, siempre. En todo, en todo.

Hay muchas anécdotas con respecto a este tipo de cosas porque la gente se queja. Y hoy, a raíz de algo que pasó, recordé un cuento que me contó un amigo. No es un cuento Sufi, pero debería y podría serlo, pero en realidad es un cuento de rabinos. Y vamos a parecer a Landrisina (humorista argentino) ya. Como el que me lo contó es judío, me lo contó en su versión y yo lo voy a contar exactamente igual. Había una familia muy pobre… y le voy a agregar los comentarios que él me hacía… cuando los judíos eran pobres. Tremendamente pobres, una situación durísima. En una casa muy pequeña, los hijos, los creciendo, muy dura situación. El hombre apenas ganaba para vivir, y eso generaba tensiones y resquemores. A la noche levantaban las sillas y la mesa, y armaban las camas y dormían allí mismo. Y la esposa le insistía que tenía que hablar con el Rabino. Los Rabinos históricamente han sido lo que los Sheikhs al Islam, y lo que los pastores deberían ser a los rebaños y los curas a las iglesias. Es decir, gente de consulta que debería tener un estado espiritual elevado que le permitiera responder a la gente la respuesta adecuada. La mujer le insistía y le insistía. Y tanto hizo, que el hombre al final fue el sábado a la Sinagoga. Habló con el Rabino. El Rabino un hombre muy anciano y sabio, le dijo: “¿Isaac, tienes una vaca?” – “Sí Rabino, tenemos una vaca”. – “Bien, hoy cuando llegues, métela dentro de la casa, y que viva con ustedes.” Isaac no sabía que decirla al Rabino, simplemente le dijo que si y se fue. Dio vueltas porque no quería llegar a la casa. Cuando llegó la mujer le preguntó si había hablado con el Rabino, si le había explicado la situación en la que estaban. “Le expliqué, que éramos muy pobres, que estábamos en una situación muy difícil.” – “¿Y qué te dijo?” le preguntó la esposa. “Que meta la vaca dentro de la casa”. Pero, como buenos judíos, obedecer al Rabino es clave, así que dijeron que si el Rabino lo dijo… Imaginen ustedes, todos los chicos tenían que levantar a la noche la mesa y las sillas para armar las camas, y arriba estaba la vaca, todo el tiempo. Entonces la vaca hacía sus necesidades allí, se movía por allí. Durante toda esa semana del sábado al otro sábado, su vida fue un infierno. Pero un infierno de terror. Así que el otro sábado sin que Bertha le dijera a Isaac, él fue a la Sinagoga a hablar con el Rabino. Le dijo: “Rabino, no podemos más, estamos hasta aquí. El olor, de noche hace muuhh, realmente, es imposible vivir así.” – “Bueno” le dijo el Rabino “Saca la vaca y ven a verme la semana que viene”. Vuelve Isaac a la casa y la esposa le preguntó qué le dijo el Rabino. “Si, hablé con el Rabino y dijo que sacara la vaca”. Sacaron la vaca, limpiaron la casa y de golpe, descubrieron que antes no vivían tan mal. Que la vaca los había puesto en una situación realmente difícil. Y que todavía podía empeorar más. Imaginaron muchas cosas que podía hacer el Rabino por ellos. Y entonces al otro sábado cuando fue a la Sinagoga, no pidió hablar con el Rabino. Así que el Rabino lo llama: “Isaac, ven, ¿cómo estás?”. – “Bien Rabino, muy bien, muchas gracias”.

Esto es, “el bien está con lo que está sucediendo”. Si podemos ver eso, podemos entender este cuento tan jocoso que me contó un amigo judío de mi pueblo.- Esto es real y concreto. Los Sufíes tenemos un cuento igual muy similar a este. Mawlana lo ha contado muchas veces y yo lo he escuchado de él. Sube un montón de gente al barco, y había un nuevo mozo de trabajo en el barco. Apenas sale el barco, era su primer viaje, el mozo empieza a gritar: “Hayyy, nos vamos a ahogar, hayyy”, le da miedo todo, el barco se movía y gritaba y gritaba. Y ya no sabían qué hacer. “es su primer viaje, no sabe lo que es el barco”. Viajaba un Sheikh Sufi en el fondo y dijo: “Tírenlo al agua”. Y obedientes de la barba blanca y larga lo tiraron al agua con una soga. Cuando estaba en el agua, imaginen, mar mediterráneo, olas de veinte metros. Pensaba que se ahogaba, tragaba agua. No sabía nadar. Cuando lo sacaron, el barco le pareció el lugar más lindo y más seguro del planeta y dejó de gritar. Es igual que el de la vaca, un lindo cuento. “El bien está con lo que está sucediendo”.

Si podemos entender eso vamos a ver a nuestra esposa como la reina que es, vamos a ver a nuestra situación como la mejor que es, a nuestra enfermedad como la mejor para nosotros. Y entonces podemos encontrarnos en la mejor de las situaciones y aprovechar y sacar lo mejor. Y cuando Allah ve que nosotros sacamos lo mejor de lo que Él nos da, mejora lo que nos da. Ahí está el secreto, no hay otro. Quiera Allah swt perdonarnos, abrir nuestros corazones hacia su amor, y abrir nuestro entendimiento para poder aceptar, entender y comprender que el bien está con lo que está sucediendo. Quiera Allah swt darle todas las bendiciones de esta noche al Santo Profeta Muhammad, la paz sea con él. Alhamdulillah proteger a los Hajjs en este Hajj y concedernos a los que deseamos haber ido pero no pudimos ir, un Hajj en nuestro corazón. Quiera Allah (swt) darle a Mawlana Sheikh Nazim al Haqqani la concesión de sus du’as, buena salud, Inshallah la devolución de sus piernas, e Inshallah esté fuerte para el instante que venga el Mahdi (as).

Fatiha…