La Sombra de la Mano de Allah

02/01/2014 – Sohbat en el Dhikr del Jueves por Sheikh Abdul Rauf de Argentina. Bismillahi ar-Rahmani ar-Rahim Rueguen llegar ante su Señor como un oprimido y nunca como un opresor. Rueguen. Lo que más aborrece Allah (swt) es la opresión. No hay nada más desagradable para Él cuando los seres humano oprimen a los seres humanos. Usando lo que sea. Los seres humanos oprimen a otros usando el poco, escaso, nulo o mucho poder que obtienen. No opriman a nadie. Los patrones oprimen a los empleados, los esposos a las esposas, las esposas a los esposos, los padres a los hijos, los hijos a los padres, los policías a los civiles, los civiles a los policías cuando pueden. Detrás de un montón de gente buena siempre hay un opresor dando vueltas para aparecer en cualquier momento. Recuerden, lleguen como un oprimido. Si tienen que elegir, rápidamente elijan el bando de los oprimidos, nunca el de los opresores. Sepan que está garantizado el castigo divino si oprimen. Así que vean estos gobernantes que oprimen, que son incapaces de separar sus obtusas ideas de lo que necesita el pueblo, y de poder dividir, y tratar de darse cuenta de cómo apoyar a la ciudadanía. Y la oprimen, en aras de un supuesto bien común que solo ellos conocen, que son sus cuentas de banco. Yahanam para ellos. Mashallah. Ya Ghaliba, Ghayran al Mahlub Alhamdulillah, toda la creación, toda, se mueve como la sombra de la mano de Allah (swt). Toda la creación se mueve siguiendo la sombra de la mano de Allah (swt). Ustedes saben, no tengo que explicárselos, que para que la sombra se mueva, debe moverse el objeto que hace la sombra. Así que cuando Allah (swt) mueve su mano, su sombra nos mueve a nosotros. No somos un reflejo directo de su luz, porque nos quemaríamos. No podríamos existir si el movimiento nuestro que usáramos sería el de la mano directa. Cuando Sayyidina Musa pidió acceder a esa mano, el monte se quemó. Y fue tal la luz que él tenía que usaba un velo. Su mujer le pedía que se lo quitara, y quedaba ciega. Y él oraba, y Allah le devolvía la vista. Y ella volvía a pedir para ver nuevamente la luz de Allah, y así lo hacía y quedaba ciega nuevamente. Así ocurrió siete veces hasta que Allah, por el amor de esa mujer a su luz, le permitió verlo siempre y no quedar más ciega. Si Allah (swt) nos moviera con su mano nosotros no existiríamos como tales. Toda la creación, toda, se mueve con el movimiento. Pero alguna parte de la creación se mueve con el movimiento de la mano directa. Los ángeles por ejemplo. Ellos no son quemados por la luz. Así que responden al movimiento de la mano. ¿Hay diferencia? No hay tiempo distante, no hay diferencia de tiempo, ni diferencia matemática entre uno y otro. Pero, la sutileza de la sombra y de la luz es muy importante porque si nosotros nos quedamos con la sombra y solo con la sombra, empezamos a dudar de que la luz exista. Entonces empiezan nuestro problemas. Porque creemos que nosotros nos movemos por nuestras decisiones, por nuestro gustos, por nuestras necesidades, por lo que queremos, por lo que imaginamos o por lo que deseamos. En cambio, si anhelamos la luz, a pesar de no poder recibir de forma directa, la anhelamos con verdadero y total anhelo, no solamente seguiremos el movimiento de la sombra de la mano, sino porque seremos ampliamente recompensados porque seremos de la gente de Él. Sin dudar. Nuestra duda surge del escaso anhelo del brillo. A todos se nos dio el brillo. Pero, como nos movemos con la sombra de la mano, nos permitimos dudar. Al ver la sombra, no refleja brillo. Entendiendo que nos movemos con el movimiento de la sombra de la mano de Allah (swt), y anhelando obtener y recuperar el brillo que nos pertenece, porque Él nos lo dio, sorteamos a la sombra. Y a pesar de no poder recibir la luz directa, Allah (swt) nos recompensa como si así fuera por ser de su gente. Por ser la gente que sortear la sombra buscando el brillo que le corresponde. Barakat de Grand Sheikh Abdullah, de los océanos para ustedes. Es sutil, pero fundamental. Porque la gente suele quedarse con la primera impresión, y no va más allá. Entonces ven que se mueven, los que ven, que se mueven con la sombra y no anhelan el brillo. Y tienen que anhelar el brillo para poder reflejar realmente la luz. Directa, nos quema. Pero nosotros podemos llegar a engañar, es una palabra que no sirve para esto. Podemos llegar a sortear la sombra de la mano de Allah al reflejar nuestro brillo en el espejo y devolverlo. Y entonces, nos seguimos moviendo con la sombra que genera la mano. Pero el brillo que nosotros devolvemos a través del espejo, Allah entiende que es por el amor a la luz que Allah posee que nos podemos ver sin quemarnos. Entonces, es como si recibiéramos directamente la luz, y no a través de la sombra. Tienen que hacer un esfuerzo en su mente para llevar esto a su corazón, porque de aquí puede surgir un anhelo que levante la tapa, como la tetera cuando hierve. El vapor no es capaz de tirar la tapa, pero pugna por salir constantemente. Y eso es el anhelo, quiere escapar. Ese es el anhelo. Y allí es donde iluminamos la sombra. ¿Cuál es la sutil diferencia entre la sombra y la mano? Hay un tiempo, aunque no podamos verlo. En la velocidad de la luz hay un tiempo entre la sombra y la mano, entre el movimiento y la sombra que acontece. Entre mayor es la distancia de esa sombra, mayor es el tiempo. Pero, podemos sortear todo eso anhelando profundamente brillar, reflejar en el espejo y ahogar, tapar o hacer desaparecer la sombra. Mashallah. Mashallah. Allah wa mina ala Tawfiq. Ya Ghaliban Ghayrun al Mahlub. Alhamdulillah, el poderío de Allah (swt) Quiera Allah (swt) darle en este Rabbi al Awal, todos los du’as concedércelos al Santo Profeta Muhammad (saws). Todas las bendiciones, todos los pedidos, todas las intercesiones. Que sea rescatado hasta el último de los buenos musulmanes por su intercesión, por su pedido. Que le sea otorgado el permiso al Mahdi (as), para que todos estos que dicen creer pero no creen, que alhamdulillah ante la luz del Mahdi (as) sin sombra… ahhhh vaya tiempo, el que nos espera. Que se nos conceda estar allí con su luz. Que conceda a Mawlana Sheikh Nazim al Haqqani, alhamdulillah sus du’as, le devuelva su juventud, su fortaleza, su salud, y sea nuestro comandante y nuestro jefe. En el corto o largo tiempo en el que el Mahdi (as) cabalgue en este Planeta. Mashallah. Y ahora tenemos afilador, Subhanallah. Bismillahi ar-Rahmani ar-Rahim. Fatiha…