Pidan por Conocimiento Divino

Sohbat de Sheikh Abdul Rauf de Argentina

Tres prácticas que todo aspirante debería hacer para recibir Conocimiento Divino

Bismillahi ar-Rahmani ar-Rahim

Un hombre, los hombres deben tener por qué pedir. Grand Sheikh Abdullah, las paz sea con sus descendientes, bendiciones para ellos. Grand Sheikh Abdullah dijo que un hombre para ser llamado hombre debe pedir constantemente con verdadero anhelo y deseo por conocimiento divino. Por poder conocer y tornarse poderoso a través del conocimiento sagrado de su Señor. Y mucha gente, no mucha, hay gente interesada en el conocimiento divino. ¿Y dónde lo buscan? Lo buscan en libros, lo buscan en citas, reflexiones, con algunos maestros. Algunos verdaderos maestro, otros medio maestros, otros ni siquiera eso. Pero, Grand Sheikh Abdullah dijo que un hombre que pida por verdadero conocimiento y pida por conocimiento divino debe reunir tres condiciones básicas. Y esto, que es sabido en nuestra orden, para algunos es nuevo porque se va a decir hoy porque hace mucho que no se dice, y para otros fue olvidado. Lo primero que debe hacer un hombre que pide por conocimiento divino es nunca caminar si wudu. Ni leer nada sin Wudu, jamás. Y aquí vamos a aclarar lo que siempre decimos. Hablamos de hombres en forma general, no de unos u otros. Hombre y mujeres. Nunca caminar sin Wudu, y nunca leer nada sin Wudu. Primer punto fundamental que dijo Grand Sheikh para poder pedirle a nuestro Señor y recibir conocimiento divino.

El segundo paso es usar miswak, siempre. Miswak, el cepillo de dientes más antiguo del mundo. El miswak tiene secretos. Para muchos es un palito, para otros es algo muy rico, para otros tiene historias. Sin embargo tiene secretos. No solamente tiene secretos en el Adab de usarlo antes de rezar o de hablar, sino que además conlleva un secreto muy importante. Y aquí lo está demostrando la magnitud del pedido y la magnitud de la enseñanza. Segundo punto para acceder al conocimiento   es usar miswak. Usarlo, no solo tenerlo en el bolsillo, o arriba puesto en el turbante como veo. Se usa, se usa cuarenta o cincuenta veces por día. Constantemente, en todo momento, salvo cuando uno está ayunando, que se usa nada más hasta el medio día.

Y el tercer paso que deber reunir un hombre o mujer que quiera o que solicite y pida conocimiento divino, y que tenga verdadero anhelo de llegar a él, es la oración del amanecer. El Salat al Tashahud,  antes del Salat al Fajr. Es decir, el Salat al Fajr es importante, pero antes, los elegidos de Dios que eligió servirlo a Él hacen una oración especial. Recuerden lo de “Servid a mis Siervos”. Así que, tres pasos. Tres pasos más el deseo de conocimiento divino que se le pide a nuestro Señor. ¿Por qué es importante esto? Porque el conocimiento divino nos abre las puertas a no cometer errores. El conocimiento divino, el Naf no tiene cómo enfrentarse al conocimiento divino. Los seres humanos perdemos en la batalla con el Naf a mano de él, por nuestra escazés de sabiduría y conocimiento divino. El conocimiento divino es nutritivo, tan rico, tan poderoso, tan hermoso, tan deseoso, tanta es la ambición de más que el Naf desaparece.

Por eso es que cuando uno se sienta a los pies de un Maestro del calibre de Mawlana uno se olvida de uno mismo. Les pasó a todos. ¿Por qué? Porque esa fuente de conocimiento en carne presente, nos hacía olvidarnos de todos nuestros deseos, necesidades, ganas de cosas. Él logra atraparnos con una enseñanza muy simple, pero muy profunda. Por eso, cualquier persona debe realmente todos los días, muchas veces al día, solicitar por conocimiento divino. Porque es la forma de batallar al Naf victorioso, siempre victorioso. Pelear al Naf con el Naf es muy difícil. ¿Qué quiero decir con esto? Muchos enfrentamos constantemente a nuestro ego con nuestro ego. Lo torcemos un poquito, lo llevamos para el lado religioso. Nos ponemos turbantes grandes, hacemos ciertas cosas para que el ego tenga un poco de satisfacción, y le quitamos otras cosas. Pero eso es una batalla, “un pasito para adelante, un pasito para atrás”. Es una batalla que vamos a perder siempre. Ganamos un poquito, perdemos un poquito. ¿Cuál es la victoria completa, vivos, contra el ego? El conocimiento divino. Repito, es tanto el anhelo y el deseo cuando se abren pequeñas perlas, y nos pasa a todos. En cuanto se abre un poco de conocimiento divino sobre nuestras oscurecidas mentes y nuestros secos corazones. Y eso es lo que nos mueve, nos atrae, nos hace dejar cosas, no hace cambiar de vida. Mucha gente cree que el conocimiento divino solamente viene a través de alguien. No. Cualquiera puede recibirlo siempre y cuando reúna las condiciones para recibirlo. Porque el conocimiento divino tiene guardianes. No está para cualquiera. No cualquiera golpea las puertas del conocimiento divino y le son abiertas.

Entonces, si una persona quiere enfrentarse a su Ego con herramienta válidas para enfrentarse a su Ego y destruirlo sin enloquecer, sin transformarse en un idiota, y destruirlo para obtener algo precioso y duradero, el pedido de sincero de conocimiento divino y de sabiduría debe ser indispensable. Y para eso debe usar las tres condiciones anteriores. Nunca caminar sin wudu ni leer nada sin wudu. Usar miswak, y hacer el esfuerzo de hacer el Salat al Tashahud. Tres cosas nada más. No son cosas sinecuanón. Son tres cosas que Grand Sheikh Abdullah volcó en el corazón de Mawlana Sheikh Nazim al Haqqani, y él vuelca en nuestro corazón. Y fue dicho mucho tiempo antes. Para que cualquier persona pueda hacerlo. No hay ningún conocimiento especial. Fíjense, es un esfuerzo. Son quince o veinte minutos antes del Salat al Fajr. Y hablamos de las luces del Salat al Fajr. Esto es luz más luz. Si Salat al Fajr nos da luz, esto nos ciega. Porque esto nos da herramientas. Mucha gente dice: “Ahh, para usted es fácil”. Pero para todos puede ser fácil si accedemos al conocimiento. Porque es fácil peleare al ego con el conocimiento divino, porque no tiene cómo ganar. Lo difícil es pelearle al ego con el ego. Ahí es donde siempre “metemos una, nos embocan diez”. En lenguaje acá, de nuestro profesor de Boxeo.

Esa es la historia. Nos ponemos contentos cuando embocamos una, pero nos embocan diez en el medio. Pero, tenemos la posibilidad de salir de allí. No es una imposibilidad. Tenemos la posibilidad de hacerlo. Esto es importantísimo. Muy importante.

Quiera Allah (swt) concederle al Santo Profeta Muhammad todas las bendiciones de este día, de esta reunión, y de todas las reuniones a lo largo y ancho del mundo. Y concederle todo lo que él desea.     Y que su intercesión sirva para que el Mahdi (as) venga a nosotros. Piensen ustedes que el Mahdi (as) es conocimiento divino. Apenas hay un puñado de gente esperando al Mahdi (as) en este planeta. Sin embargo es conocimiento divino, y está allí para ser abierto. Y cualquier persona con anhelo y deseo, y con estas simples cosas, puede por ejemplo, soñar con el Mahdi y obtener conocimiento divino con su sola presencia. Pero la gente descree, desconoce. Quiera Allah abrirle, concederle al Mahdi (as) el permiso para venir, para hacerse visible, para tomar las responsabilidades que le competen. Y quiera darle a Mawlana Sheikh Nazim al Haqqani la concesión de sus du’as, la devolución de su salud y de su juventud. Proteger a su familia, a sus Califas, a sus Murids a lo largo y ancho del mundo. Que Allah nos perdone y nos proteja.

Fatiha…

El conocimiento divino nos enseña todo. Nos enseña sobre el Adab, sobre la Sadaqqa. Sobre las buenas maneras, sobre todo lo habido y por haber. Una persona que sin conocimiento divino llega a eso, llega con mucho esfuerzo, pero corre el riesgo de olvidarse muy rápidamente. Con conocimiento divino no hay riesgo de olvido. Uno está conectado a una fuente que no le permite olvidar. Porque siempre tiene los pies mojados, entonces siempre está despierto. El conocimiento divino, realmente anhelarlo es el objetivo de vida. Pidan por eso y el conocimiento se les será dado.