Sohbet de Mawlana sobre Vida de Campo

Sohbet 1992 – Sultan ul Awliya

Grand Shaykh Mawlana Muhammad Nazim Al-Haqqani ar Rabbani.

Bismillahi’r-Rahmani’r-Rahim

El Shaykh responde a la pregunta de un muríd, que dice haber comenzado a hacer agricultura, siguiendo una fuerte inspiración en este sentido, y dice:

-En el Nombre de Allah, el Todomisericordioso y Compasivo. Me preguntas por la vida en el campo. Ahora es lo mejor para la gente, porque la vida se hace insoportable en las grandes ciudades más y más, en cada aspecto. En las ciudades la gente se encuentra fuera de su voluntad, no pueden hacer nada individualmente, la comunidad ejerce una presión pesada y toda la comunidad está bajo una grave presión.

Cuando te vas al campo sientes que estás viviendo, puedes vivir solo y cuidarte, puedes disponer de tu vida según tu voluntad, o según la voluntad del Señor Todopoderoso. En el campo eres independiente, pero no lo eres en las ciudades.

Por esto, es un buen consejo para todos que abandonen las grandes ciudades, porque el futuro allí no es bueno. Si la vida sigue como va ahora, después de un tiempo habrá una situación mucho más insoportable. Quizás alguien comience su jornada por la mañana y llegue al final de su camino al mediodía, y regrese por la tarde para llegar a casa a medianoche. Será tan difícil. Y si viene una guerra, que tiene que venir, habrá una mortandad colectiva en las ciudades, millones estarán en una situación peligrosa, demasiado peligrosa y en momentos se destruirán millones de hogares y quien esté dentro de estos hogares.

Por esto, vivid en el campo. También la gente del campo está mucho más cerca de la naturaleza, y quien está más cerca de la naturaleza también lo está del Señor de la naturaleza; asimismo, los campesinos confían mucho más en el Señor de la naturaleza. Así, la vida en el campo alimenta física y espiritualmente y da placer al corazón, física y espiritualmente. También es más descansada, porque la estúpida competición está en las ciudades y no la encuentras en el campo.

La gente del campo nunca se retira, siempre trabaja. El retiro hace que la gente se muera rápidamente, porque pierden sus esperanzas, y estar desesperanzado significa la muerte. Solo te ves a ti mismo en el campo, lo que te protege de celos, envidias y de la mala competitividad. Hay tantos beneficios para quien viva en el campo.

 

Allah el Altísimo ha hecho que los hombres amen la tierra, y esto es de acuerdo con tus inspiraciones. Los hombres la aman, como hizo Allah el Altísimo que las señoras amen sus hogares, y así los hombres aman los huertos. Pero ahora hombres y mujeres, toda la humanidad, está en contra de la ley natural que Allah el Altísimo ha puesto en el género humano. El primer hombre fue agricultor y pastor, y así, este amor le fue concedido al primer hombre y desde nuestro abuelo, esto corre a través de sus hijos, sus descendientes; y para las señoras Allah el Altísimo de la misma manera, les hizo amar sus hogares, más que lo que hay fuera.

La mayor estupidez de los hombres es forzar a las mujeres a abandonar sus hogares y a compartir con ellos sus vidas fuera de la casa. Es un error grandísimo, la mayor traición de los hombres, el quitarle sus encantadores hogares a las señoras. A mi me hace muy infeliz, cuando vieo en la madrugada a tantas mujeres fuera, dejando sus hogares y corriendo en las calles para juntarse a los hombres en el trabajo. Esto está en contra de la naturaleza y en la mayoría de los casos después vienen crisis, molestias y sufrimientos.

Hoy en día se está en contra de dos cosas: El que los hombres amen la tierra y la trabajen, y que las mujeres estén en sus hogares que Allah les ha hecho amarlos. Todos los problemas vienen de estos dos puntos, y mientras no venga el Islam, ningún otro sistema podrá hacer que esto cambie.

 

Por esto, lo que me preguntas es una inspiración para ti, hazlo, y hazlo de acuerdo con tu capacidad. Una tierra pequeña, si la cuidas bien, sacarás mucho más de ella, pero tierras grandes, si no las puedes llevar no te metas en ellas, En tierras grades hace falta maquinaria, pera las máquinas se comen lo que ganamos con nuestras manos. Por esto usad todo lo que podáis vuestras manos en una tierra pequeña y ganaréis mucha más baraka de Allah el Altísimo.

Y te aconsejo que utilices par labrar animales antes que estos esúpidos tractores. Los tractores envenenan a la tierra y a quien los conduce, y le quitan lo que gana. Los bueyes y las vacas dan baraka a la tierra. Todo tiene que ser cambiado en este mundo, todo, de la A a la Z. Tiene que cambiar, porque si no cambia no habrá ni paz ni descanso para la humanidad. El Islam trae el sistema perfecto para la vida de la humanidad. Allah sabía cual era el mejor medio para labrar, y creó para esto al buey; es capaz de crear algo más rápido que el buey, podría crear al buey como un caballo para que corra, o como un tractor, si, para que are mucho en poco tiempo, pero lo creó así ( Shaykh Nazim imita al lento paso del buey), y si ves a alguien que va así le dices: – ¡Eh, un poco más rápido! – ¡No! (Imita otra vez al buey). Cuando un hombre corre demasiado le dicen que va como un caballo, no tiene equilibrio. Si va demasiado lento se le culpa de buey, si rápido, de caballo, y en medio: como un burro.

 

Esto es importante, si. Di: – Planto por el amor de Allah. Oh mi Señor, esto es una sadaqa, caridad, desde el día de hoy hasta el Día del Juicio Final. Esforzaos por plantar mucho más, haced la tierra más verde, porque sobre lo verde viene misericordia por los ángeles. Los ángeles descienden sobre lo verde. Incluso en cajones podéis intentar de crear mucho más verde, por la misericordia que baja sobre lo verde. Si se tuviera más cuidado, no habría más aire contaminado. Las plantas absorben el aire impuro y lo devuelven puro.

Pero la gente está interesada en cafés y en malgastar sus vidas en los bares. Para los europeos es signo de su civilización el trabajar todo el día como burros y luego pasar la tarde hasta medianoche en los bares, y darle lo que ha ganado al dueño del bar. Así es.

 

Estoy tan contento porque en mi país hay tantas plantas y árboles,

que solo necesitas plantar una rama y luego crecen tan deprisa, como las higueras, los granados y los almendros, que también soportan tiempo seco. En muchos lugares donde voy al campo, los pongo, quizás crezcan y la gente podrá comer de sus frutos, entonces será una limosna, si lo comen hombres, animales o pájaros. Para esto nuestros antepasados solían ir por el monte donde en nuestra isla hay tantos olivos y algarrobos silvestres, a los que injertaban. Es una costumbre buenísima, porque esto luego crece, alabado sea el Señor Altísimo, y da beneficio a humanos y animales. Sería muy aconsejable que cada uno pensase en plantar algún árbol en el campo, para que sea una sadaqa para siempre.

Ahora bien, la gente tiene ciertas ceremonias. Estuve en Sri Lanka y me ofrecieron plantar un árbol, un abalos, un ébano. Lo plantè, si, está siendo cuidado, y dije: – Bismillâhi’r-Rahmâni’r-Rahîm. A-antum tazra’ûnahu am nahnu’z-zari’ûn. Dijimos: – O nuestro Señor, solo Tu eres El que planta, nosotros no hacemos más que colocarlo.”

Si todos los hombres hicieran esto, crecerían billones de árboles. Pero ahora la humanidad es enemiga de los árboles, de lo verde, les gusta tanto cortar y destruir. Son sobre todo destructivos y no constructivos, arruinan todo desperdiciando estúpidamente todo, sin piedad, sin fe, sin imán.

Si, esto es una asociación importante, que Shaykh Salahuddin Andalusí, nuestro hermano de España, preguntó por una palabra y ha venido todo esto. Inchalá tendrá éxito. E inchalá la humanidad se salvará del peligro de la estúpida tecnología. Esta aparta al ser humano de la naturaleza, y esto es peligroso. Cuando dejáis la tecnología y volvéis a la naturaleza, la encontráis como una madre, porque tiene maternidad, mientras que la tecnología enferma la gente, la deprime y la hace sufrir tontamente miserias y crisis. Todo esto tiene que ser cambiado, tiene que cambiar.

Intento encontrar a demonios, a Satanás. Siempre pido a Allah el Altísimo: – ¡Déjame combatir a Satanás y sus obras! “ Y la tecnología entera es una de sus obras. ¡No creáis que los sahâba, los Compañeros, no conocieran todo sobre la tecnología, o los awliyâ, la conocían pero no pensaban utilizarla, porque destruye la vida de la humanidad sobre la tierra. Destruye la naturaleza, lo que significa destruir vuestra madre. Por esto voy a rezar, inchalá, para que desaparezca todo el petróleo y se sequen todos los campos petrolíferos bajo la tierra, entonces: – ¡Se acabó! Cuando intenten sacar petróleo será imposible, no habrá permiso. Si señor -¿está bien?

Wa min Allâb at-tawfîq. Allâh-Allâh, Allâh-Allâh… ‘Azîz-Allâh…Karîm-Allâh…Subhân-Allâh…Sultân-Allâh. (El cheij hace un breve dikr, después prosigue:)

Esto es el verdadero Islam. Pero se le tiene miedo. Tienen miedo porque les han engañado las prácticas de un Islam falso. Estos fundamentalistas meten miedo a la gente, qué estupidez, y hacen que se odie al Islam. Pero lo que nosotros decimos, si se practicara, haría que la gente viniera corriendo hacia el Islam. Si se conociera lo que se me trasmite desde mi “jefatura espiritual”, creo que el 90% de la gente estaría de acuerdo con tener un Islam así, gustoso; mientras esos lo quieren volver insípido, nosotros tratamos de hacerlo como es, sabroso. – ¡Profesor ‘Abdulyalîl! Tienes que escribir un libro sobre este tema. Si lo haces será una perfecta información sobre el Islam, y el hombre lo necesita. Para que no se encuentre ningún lugar desocupado, que no esté vivo, reanimado, para que todo vuelva a la vida. Todo vendrá ahora. – ¡Esfuérzate en esto, Shaykh Mikâ’il! –es una persona muy ocupada, pero puede hacer un buen trabajo.

Espero que podamos encontrar no millones, sino miles de millones que estén contentos con un Islam así. El Islam está en contra de matar y en contra del terrorismo que significa matar y estorbar, en contra de todo lo que molesta a la humanidad y amenaza sus vidas. El Islam es una garantía para todo lo que vive con nosotros en la naturaleza, sobre este planeta. Incluso para las bacterias, porque ellas hacen algo para la humanidad. Incluso si decimos que son las responsables de las enfermedades, porque la gente tiene que morir, y si Allah el Altísimo da la orden, las bacterias atacan a esta persona para llevarla a la otra vida, para que se acabe la de aquí. Estas bacterias son parte de un equilibrio secreto en la naturaleza que es necesario.

Había una criatura que se podía observar por las noches, un tipo de ellas les gusta demasiado la madera, los llamamos chinches. Cuando dormías iban a por ti y se bebían tu sangre. Ahora diría que se han acabado estas criaturas que chupaban la sangre. ¡Subhânallâh! Estuve pensando una vez en estos bichitos y me dijo Grancheij: – Esta criatura da molestias, pero quita de la sangre las semillas del cáncer.” En aquel tiempo nunca oíamos nada sobre el cáncer ¡subhânallâhi’l-‘aliyyi’l-‘azîm!, pero ahora están todos y cada uno llenos de cáncer. ¡Y como corrían estos chinches! Cuando dormíamos venían corriendo para atacarnos, pero estos insecticidas han acabado con ellos. Vivían por todo, y si ponías una luz por la noche, un quinqué, no una de estas luces modernas, buscándolas de tanto que te molestaban, las veías correr. Pero hacían una limpieza; porque el Señor Altísimo nunca crea nada sin sabiduría, no. Debéis saberlo y debéis buscarlo.

Por esto la naturaleza debe ser protegida, mientras que la civilización actual la destruye. En el siglo XXI inshallah quitaremos esta estúpida tecnología y miles de millones estarán contentos sobre lo que digo. Quizás se junten conmigo miles de millones, y yo sé como lo tendrán que hacer.

 

Sitio del grupo Naqshbandi Rabbani de Argentina, desde aquí se apoya a quienes buscan llevar a cabo una "Vida Rabbani".